| Una
versión distinta
Alejandro Molina
El, que es no de los curadores
chilenos de la retrospectiva, formada por 62
esculturas, 30 dibujos y 28 fotografías,
de Auguste Rodin que presentará
el Museo de Bellas Artes, tiene otra versión
sobre la obra que hoy precede el Palacio Carrasco
de Viña del Mar.
La escultura, llamada “La defense”
fue creada por el artista francés para
conmemorar la defensa de París en la
guerra franco-prusiana. La presentó a
un concurso en el municipio de París
y fue rechazada.
Varios fundidos de la escultura se hicieron
después de eso y uno de ellos terminó
como la obra que conmemora la Batalla de Verdún.
Años después, Rodin se la ofreció
al gobierno de Chile para conmemorar a los héroes
de Iquique, pero por razones que, según
Molina, se desconocen, tampoco fue aceptada.
“Tal vez porque no tenía mucha
relación con el tema o porque costaba
demasiado cara”, dice.
Aproximadamente en el año 1964, la Municipalidad
de Viña del Mar tomó la decisión
de adquirirla, pero la cambiaba de lugar constantemente.
Varios años estuvo en el frontis del
antiguo Sanatorio Marítimo, en la avenida
San Martín, y hace poco, debido a la
corrosión que le provocaba el aire marino,
fue restaurada e instalada en su actual lugar,
en la avenida Libertad de esa ciudad.
Molina explica que no se trata de una reproducción,
si no de uno de los 12 fundidos autorizados
que se hacen de cada creación de Rodin,
por lo tanto, puede ser considerado auténtico.
A fines del siglo 19, la embajada de Chile en
París, le encargó a Rodin, una
estatua ecuestre del general Lynch. El artista
manda una maqueta, que hasta el día de
hoy se conserva en el Museo de Bellas Artes
y que será exhibida en esta muestra,
pero el gobierno chileno no adquiere la obra.
El caballo de esa maqueta le sirve al autor
en su época de segmentación –cuando
tomaba partes de diferentes obras para crear
una nueva- para “La Centaura”. |