Si hay algo que ha caracterizado a la Compañía de Jesús en su larga historia, eso es una de sus más loables misiones: la educación.
Ignacio sentía, y así lo manifestó a través de su libro de Ejercicios Espirituales, que había que enseñar a los demás el camino para encontrar a Dios en sus vidas. Y las instituciones de formación parecían ser el camino mas adecuado.
“Originalmente, en los primeros documentos de la Compañía, en 1540, no aparecía tan claro lo de la educación y los colegios”, explica el sacerdote José Arteaga js. “Fueron gobernantes de países europeos los que comenzaron a demandar a la orden tener colegios”, recuerda el sacerdote.
San Ignacio descubrió el potencial evangelizador de la institución educacional y la Compañía comenzó fundar colegios y otros centros de formación. “Fue la iniciadora de la educación formal en la Iglesia Católica”, se atreve a decir Arteaga.
La fundación de colegios tenía primero el objetivo de formar a los aspirantes a ingresar a la orden. Los establecimientos se caracterizaban por restringirse a la alta sociedad, pero luego la apertura fue mayor y la Compañía entró en el camino que la llevó a convertirse en la primera gran institución educadora de la Iglesia en los tiempos modernos.
Sólo en Europa, la Compañía había fundado medio millar de casas de educación superior hacia 1640. Tanto en universidades como en colegios se incluyeron los fundamentos de la Compañía, como los Ejercicios Espirituales y las misiones. El lema fue pronto ampliamente difundido: “Entramos para aprender, salimos para servir”. (ver listado de instituciones en el mundo)
Además de Georgetown, hay otras universidades de renombre como el Boston College en Estados Unidos, la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y la Universidad de Sofía en Japón. India, país que cuenta con la mayor cantidad de provincias (15), es también la que tiene mayor cantidad de centros de estudios universitarios, técnicos, secundarios y primarios, seguido por EE.UU.