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La crisis de los misiles:
El mundo en vilo
* Del artículo "Las lecciones
de la crisis de los misiles para Bush", publicado
por El Mercurio el 20 de octubre de 2002 (Editado
para Internet).
Infografía
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John
Kennedy con su hermano Robert, analizando los
pasos a seguir durante la crisis. |
Fue el 16 de octubre de
1962, hace 43 años ya, cuando un grupo de oficiales
de inteligencia llegaron al despacho de John F. Kennedy,
entonces Presidente de Estados Unidos, con las pruebas
irrefutables de que la Unión Soviética
estaba instalando secretamente misiles en Cuba.
Era el período de la
Guerra Fría, y las fotografías que recibió
Kennedy en su escritorio, revelaban que su principal
enemigo estaba preparado para lanzar un ataque desde
la isla con armas capaces de llegar a objetivos en
la mayor parte de Estados Unidos.
El descubrimiento llevó
a un álgido enfrentamiento diplomático-militar
de trece días, en el que en más de una
ocasión la posibilidad de una tercera guerra
mundial - esta vez con armas nucleares- estuvo a punto
de materializarse.
Acuartelados
Al entender que los misiles
que la URSS instalaba en Cuba podían llevar
cabezas nucleares, Kennedy supo lo que estaba en juego:
si atacaba las instalaciones en la isla había
riesgo de una guerra nuclear global y, al mismo tiempo,
si no hacía nada, también arriesgaba
un ataque.
Kennedy se recluyó junto
a un grupo de asesores civiles y militares para tomar
una decisión. Los 19 miembros del llamado EX-COMM
(del inglés, executive committee) fueron convocados
por el Mandatario el mismo día en que recibió
las pruebas de la instalación de los misiles.
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