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Capítulo VIII
Liberación
de Francia
Mientras se desarrollaba con
pleno éxito el ataque a Italia, las fuerzas
Aliadas comenzaron a fraguar lo que sería la
liberación de Francia.
En diversas reuniones, como las conferencias de Casablanca
y Washington, los mandatarios del bloque Aliado decidieron
el bombardeo masivo sobre objetivos alemanes. Entre
marzo y julio de 1943 se realizaron 43 grandes ataques
aéreos sobre ciudades como Essen, Duisburgo,
Dortmund, Düsseldorf, Bochum, Aachen y Barmen-Wuppertal
que prácticamente desapareció.
Entre julio y noviembre, 17 mil aviones volaron contra
Hamburgo, Mannheim, Franckfurt, Hannover y Kassel.
Aunque Alemania respondía bombardeando Londres,
estos ataques no se comparaban con los de los Aliados.
Contra las 80 aeronaves que cruzaban el cielo inglés,
800 lo hacían dejando caer sus bombas sobre
Berlín.
Pero tantas bombas tenían una razón
de ser: acabar con la Lufwaffe, la Fuerza Aérea
alemana, y socavar las defensas nazis previo al siguiente
desembarco.
El problema era que Roosevelt y Churchill no se ponían
de acuerdo en cómo dar el golpe al Tercer Reich.
El Premier inglés quería atacar el Este
europeo y el Presidente norteamericano prefería
perforar la denominada "Muralla Atlántica",
ingresando por la costa norte de Francia.
La opinión de Stalin solucionó el conflicto.
Atacar por el Canal de la Mancha le permitiría
sostener su dominio en Europa del Este y extender
las redes del comunismo. Sin dejar al descubierto
su plan estratégico, el soviético logró
convencer a los Aliados.
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