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liados entran a París
Alemania respondió a
la invasión con un nuevo bombardeo masivo sobre
Londres, aunque esta vez dejando caer las famosas
bombas V-1 y V-2, consideradas armas decisivas por
el Eje. Las primeras eran armas con forma de avión,
que se lanzaban desde rampas o desde otras aeronaves.
Las segundas, tenían forma de misil. Ambas
tenían la característica de volar a
casi 100 kms. de altura y caer en picada, ocasionando
un enorme daño a la población.
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De
Gaulle caminando por las calles de la Francia
libre. |
A pesar de aquellos sangrientos
ataques, el camino hacia la liberación de Francia
ya estaba cimentado. Las tropas Aliadas que conquistaron
la costa norte del país, estaban pronto cerca
de llegar a la capital. Las defensas alemanas no surtían
efectos.
El 15 de agosto de 1944 se produjo un nuevo desembarco
aliado, ahora en la región sureña de
Provenza. Ese frente permitió la liberación
de Marsella, y luego Lyon.
La invasión Aliada a Francia fue tan veloz
como en Italia y tanto también como la técnica
de guerra rápida que utilizó Alemania
al inicio del conflicto.
Pasó poco tiempo antes que la resistencia nazi
fuera totalmente aplacada. El 24 de agosto, las tropas
de avanzada estadounidenses del general Patton, y
las francesas del general Philippe LeClerc, ya estaban
en París.
Sólo algunos días antes, Petain, líder
de la República de Vichy, anunció a
Hitler su dimisión. De ahí en adelante
vino una revolución del pueblo francés
que ayudó aún más a los Aliados
que casi no encontraron resistencia.
En momentos en que los alemanes que controlaban la
capital se rindieron ante LeClerc, De Gaulle apareció
por las calles de París cumpliendo la promesa
que había hecho desde Gran Bretaña:
liberar a su país de los nazis.
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