<<
Otros artículos
Berlín, la
última gran
batalla del Tercer Reich
Para Stalin, ser el primero de los aliados
en llegar a la capital era una cuestión de
prestigio. Y eso costó más de 80 mil
soldados del Ejército Rojo.
Carolina Ormazábal Méndez
BERLÍN.-
"¡Hitler Kaputt!, ¡Hitler Kaputt!".
Gerda Steinki, hoy de 79 años, recuerda como
si fuese ayer las primeras palabras que pronunciaron
los soldados rusos al entrar al refugio en que pasó
los últimos días de la Segunda Guerra
Mundial.

El 16 de abril de ese año, el Ejército
Rojo, a unos 70 kilómetros al este de Berlín,
inició la ofensiva sobre la capital alemana.
Eran más de dos millones de soldados, 6 mil
tanques, 41.600 piezas de artillería y 7.500
aviones rusos que comenzaron a cercar la ciudad.
Para esa fecha, más de un millón de
personas había abandonado la capital alemana.
Aún así, su población llegaba
a los 2,8 millones.
Gerda Steinki entonces tenía 19 años
y debía trabajar para la policía alemana
en labores burocráticas.
"No podías negarte, te obligaban",
cuenta, mientras recuerda cómo los últimos
días los pasó bajo tierra, en penumbras.
|