
El
teatro más vanguardista de las altas montañas
El teatro, cuyos planos datan de 1937, está entre
los edificios más recordados por quienes habitaron Sewell.
Acá llegaban las películas antes que a Santiago
con lo cual los sewellinos fueron los primeros en ver "Lo
que el viento se llevó", "La vuelta al mundo
en 80 días" o "El choque de los mundos";
y en suspirar con nombres como Esther Williams y Doris Day. El
cine funcionó primero en una carpa y con asientos de madera,
pero en la década del '20 se construyó uno con butacas
de cuero y murallas forradas en corcho, para una mejor acústica.
Los martes y jueves eran los días de las películas
mexicanas, específicamente las de Jorge Negrete, que se
tenían que exhibir cuatro veces al día. Según
lo establecido por la empresa Braden Copper Company, la función
de cine no comenzaba antes de que uno de los bomberos revisara
todas las salidas de escape, extintores y medidas de seguridad.
Si no se exhibía películas, se presentaban sobre
el escenario del teatro los mejores shows que circulaban por Chile.
Hasta Sewell llagó el cantante Lucho Gatica, orquestas
como, por ejemplo, la de tango de Alfredo de Angelis, las tropicales
Huambaly y Los Peniques; la nueva ola de los '60, Libertad Lamarque,
los teatros de revistas del Bim Bam Bum y Picaresque y las compañías
de radioteatro.
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