Eliminación de un tatuaje

Deshacerse de un tatuaje es cada día más fácil, aunque sigue siendo caro para la mayoría de los bolsillos.

Sin embargo, hay ocasiones en que un tatuaje puede desaparecer gracias al diseño de uno nuevo en el mismo lugar. Es el procedimiento llamado "cover-up", o también llamado encubrimiento.

cover up

La idea de esta fórmula es que el tatuador transforme el tatuaje que ya no se desea tener en una nueva obra de arte. De esta manera se aprovecha la zona rayada y se sobrepone una figura de mayor tamaño.

Sin embargo la técnica más eficaz para hacer desaparecer de la piel gran parte del tatuaje es el láser. Si bien es el método más efectivo y certero actualmente sigue teniendo un alto costo, en muchas ocasiones millonario.

Hay diferentes tipos de láser, según la profundidad del tatuaje y la tinta utilizada. Actúan de diferente forma, pero en todos se trabaja con anestesia local y no hay sangre de por medio.

Hilda Rojas, presidente de la Sociedad de Dermatología de Chile, asegura que el tatuaje es "la" alternativa para eliminar un tatuaje, aunque nunca 100% porque siempre quedará una pequeña sombra.

Agrega que sacar un tatuaje dependerá del grado de profesionalismo con el que se realizó y el color utilizado. Entre más profesional el tatuaje más sesiones se necesitarán para quitarlo, "al menos 10 ó 12", señala, y cada sesión tiene un costo promedio de 100 mil pesos.

Los colores rojo, azul y negro, en cambio son los de más fácil borrado, "de ahí en adelante la cosa se complica", se demora más, explica Rojas, quien lleva más de siete años borrando tatuajes.

Existen otras técnicas, que ya casi no se utilizan como el "estiramiento de piel". Se estira la piel donde está el tatuaje y un poco las zonas de alrededor. Se corta el tatuaje y la piel superficial estirada es colocada en su lugar. Deja una cicatriz lineal.

También existe la técnica de la "abrasión salina". Esta técnica busca "lijar" la imagen con sal especial hasta que el tatuaje desaparece. Otro método que se utiliza es el conocido como "de escisión". Esta forma va cortando las zonas de piel poco a poco, por sesiones.

Todas las técnicas anteriores con excepción del láser, sostiene la dermatóloga, ya no se utilizan.