También depende del tatuaje el costo de éste. "Yo por montar la mesa y hacer un lunar o una letra chica cobro mínimo 15 mil pesos y máximo no más de 300 mil pesos, aunque no me ha tocado tatuar un cuerpo completo que eso sí es más caro".

No tatúa a menores de edad, "con permiso notarial o con los papás solamente", dice. "La nueva generación viene completamente más osada, especialmente las mujeres".

Mientras habla y se explaya en lo que es su mejor pasatiempo, saca agujas, me muestra el jabón que utiliza antes de tatuar, me explica cómo se usa la máquina para esterilizar y sube la voz para enfatizar que todo está rigurosamente higienizado, incluso "con el certificado del ministerio al día", dice, apuntando un diploma que tiene colgado en la pared.

- ¿Qué es lo mínimo que se debe exigir a la hora de tatuarse?

- Que las agujas estén selladas; que la mesa esté cubierta con un papel film (Alusa Plas) que aisle tu material del resto de las cosas; que el tatuador se cambie los guantes desechables cada vez que toque otra cosa; que todas las cosas que toque el tatuador estén cubiertas con este papel; que antes de tatuarse limpien la piel con agua con jabón hipoalergénico; y que los pocillos donde se pone la tinta sean desechables.


- ¿Cuáles son los pasos que se siguen para tatuarse?

pierna tatuada- Primero se rasura la zona a tatuar para eliminar los vellitos que se pueden enterrar con la aguja y pueden provocar alguna infección. Después se limpia o con jabón yodado o con alcohol la piel. Además tienen que llenar un formulario en que les pregunto si han tenido hepatitis, si son portadores del VIH, si son epilépticos, si son diabéticos. Pero más que nada es un control interno, para tener ciertos cuidados.

- ¿Hay conciencia en los tatuadores chilenos de la higiene?

- Últimamente sí. Desde que empezó la ley nos exigen un curso certificado, nos visitan para inspeccionar, nos piden muchos requisitos para sacar la patente de "Tatuajes".