Carolina
Arregui:
Estoy disfrutando de un buen momento
¿Estás contenta con el éxito que ha
tenido Machos?
Muy contenta, es algo que no esperábamos. Creo que
ha sido una sorpresa, pero hay un gran esfuerzo detrás.
Ha valido la pena el sacrificio que ha significado hacer esta
teleserie porque la recompensa ha sido tremenda.
Y en lo personal, ¿cómo te sientes?
Me siento de la misma forma que me sentí durante los
años que estuve en canal 13, haciendo programas de
calidad, de éxito, disfrutando de un muy buen momento.
Creo que esta es una nueva etapa que empiezo junto a canal
13 y eso me hace sentir muy orgullosa. Es algo muy esperado,
además.
¿Cómo fue la acogida del canal?
Maravillosa. Es que en la medida en que apuestan a ti porque
creen en ti, y esperan buenos resultados, en la medida en
que eso se da, no puede no funcionar bien. Existe una vuelta
de mano que está explícita, y yo creo que era
algo que tenía que ocurrir en algún momento.
No tenía que ser ni antes ni después, creo que
este es el momento exacto para repuntar y asimilar todo lo
anterior, lo que resultó, lo que no resultó,
las cosas buenas, las malas y sacar lo mejor de todo lo vivido.
El
canal también de alguna forma ha aprendido del tiempo
en que no fue época de gloria. Creo que en este momento
existe una tremenda esperanza y la verdad es que me siento
muy contenta de formar parte de ello. Yo siempre he sentido
al canal como mi propia casa. De hecho yo empecé de
muy chiquitita aquí. Todo lo que aprendí, lo
aprendí acá.
Entonces volver hoy día y así en estas condiciones,
recibiendo el cariño y la acogida y el aplauso de la
gente, es algo que es un deseo anhelado cumplido.
¿Ahora te sientes totalmente recuperada para dedicarte
de lleno a las teleseries?
Me atrevería a decir sí. Estoy con esa energía;
hay momentos en que extraño mucho a mis hijos, les
hago mucha falta, pero es un poco el costo también
y eso también me pasó en otra etapa de mi vida,
y hay que optar. No todo se puede tener gratis en la vida,
y el costo es a lo mejor ausentarse más tiempo, pero
lo que tu puedes entregar en calidad va a ser muy superior.
Estoy tranquila en ese sentido. Ahora, todo el tiempo que
puedo se lo trato de dedicar a ellos porque lo necesitan y
yo también necesito de ellos. Pero hemos compartido
esta felicidad juntos. Ellos están en otra etapa también,
entienden mejor las cosas y entienden que para mí es
muy importante y que me da mucha satisfacción.
Partiste
a los 16 años trabajando en el UCTV y tu primer papel
importante fue en Los Títeres, dirigida
por Óscar Rodríguez.
¿Cómo
llegaste a la televisión?
De puro patuda, diciendo que tenía muchas ganas de
hacerlo porque creía tener pasta para las teleseries.
Resultó que me escucharon, y las cosas se dieron. Trabajé
con un grupo de gente muy rico que me ayudó mucho a
aprender. Yo observaba todo. No me perdía reacción,
no me quería perder nada. Era muy importante aprender
rápido.
Antes hacías papeles de heroína y ahora haces
roles de mujer adulta.
¿Te proyectas a futuro interpretando a mujeres mayores?
No todavía, me queda para eso (risas). Es que yo creo
que nací con esto y el que nace chicharra muere cantando.
¿Cuál crees tú que ha sido el papel que
marcó un hito en la historia de las teleseries?
Lejos Ángel Malo. Fue uno de los
personajes más bellos, más completos, con más
matices que me ha tocado interpretar, el más desafiante,
el personaje más difícil, más complejo,
más atractivo. Ahora, cada uno de los personajes me
ha demandado un trabajo distinto, ha sido una entrega absoluta;
a cada uno lo guardo en un pedacito de mi corazón,
porque cada uno de ellos me ha costado tiempo, esfuerzo, entrega.
Entonces no puedo no quererlos, o querer a uno más
y a otros menos. Yo tomo mi personaje y lo tengo que amar,
y que justificar y defender, y le pongo de mí, de mis
lágrimas, de mi risa, de mi vida, de mis emociones.
Pero lejos el más recordado y el que más marcó
fue Nice.
¿Y
el personaje de Sonia te ha significado mucho trabajo, un
desafío actoral?
Es tremendo, porque si tú lo analizas es un personaje
que está viviendo una realidad con la que muchas mujeres
hoy día se sienten identificadas. La idea era cómo
contar un cuento de tal modo que yo sirviera más de
compañía, de alivio, de apoyo, de aliada. No
es el prototipo de la amante vulgar, que se presta para un
juego. Es humana, es querible, es amable, en el sentido de
que ella cometió errores, se equivocó. Estaba
consciente de que estaba en un cuento que no la iba a llevar
a ninguna parte, donde ella tampoco estaba siendo feliz. Se
esperanzó con las maravillas que le prometió
Ángel.
Pero ella siente que esto va a durar hasta donde tenga que
durar, que en algún minuto se va a romper. Lo presiente.
Cuando se mira al espejo siente que se enfrenta a una realidad
que se le escapó de las manos, que le duele. Yo creo
que ahí se traduce la nobleza del personaje y por eso
es una mujer que es fácil de perdonar o entender.
En ese sentido, ¿crees que el papel de Nice tiene alguna
relación con el de Sonia?
Sí, porque es una mujer que está luchando, pero
que se la está jugando con el amor y que su gran error
no fue no haber dicho la verdad a tiempo, y eso también
tiene un costo.
¿Está resuelto cómo Alonso se va a enterar
de la verdad?
Nada. Es muy complicado eso. Algo muy heavy le va a tener
que pasar, a pesar de qué no fue tan malo lo que hizo,
se escapó de sus manos, se enamoró. Ella trató
de manejar la situación y trató de ser buena
y condescendiente con todo el mundo, pero cometió un
error y por los errores tarde o temprano te pasan la factura.
Los malos tienen que pagar sus culpas y es así. Creo
que la gente espera un final potente para esta teleserie,
que esto se resuelva de una forma con altura de miras. Esperemos
que así sea.