Valerio
Fuenzalida:
" Este año puede clave para el futuro de las
telenovelas"
El
interés que generan las telenovelas en el público
es una característica que no ha dejado indiferentes
a los investigadores. Uno de ellos es Valerio Fuenzalida,
destacado académico que ha sido Jefe de Estudios
Cualitativos de la Dirección de Programación
de Televisión Nacional de Chile. Investigador en
Recepción Activa y, como cuenta en esta entrevista,
asesor del área dramática de UCTV.
Esta conversación comienza con una corrección
sobre el uso de la palabra telenovela: “En Chile
se usa la palabra teleserie, que es una palabra mal usada;
más estrictamente se debería hablar de telenovelas,
esa es la palabra exacta. La palabra teleseries se aplica
más bien, a series cortas, a miniseries, como fue
en su época “La Quintrala’’,
o a programas como “Friends’’ o “Los
Soprano’’. Su diferencia con la telenovela
es que cada episodio es unitario; en cambio, en la telenovela,
el capítulo de hoy es la continuación del
de ayer, en temática, desarrollo dramático”.
¿Cómo ha visto el desarrollo de las telenovelas
en Chile?
YYo creo que hay muchos cambios y no sólo al interior
de las telenovelas, sino también desde el punto de vista
de la sociedad receptora de las telenovelas. Hasta el
comienzo de los ’90, en Chile habían dos grandes visiones
sobre las teleseries: desde el punto de vista de la audiencia,
socialmente, la telenovela es más bien mirada como un
género femenino que masculino, incluso a muchos hombres
les cuesta admitir que ven telenovelas porque sienten
que son programas de mujeres y reconocerlo sería afeminarse.
Entonces el género se gana este estigma social, de programas
más bien con características femeninas, que los hombres
niegan ver, esto hace que sean vistas con cierto menosprecio
social.
Pero en los ’90 esta situación comienza a cambiar porque
los hombres progresivamente comienzan a decir que ven
telenovelas, que las disfrutan, usando como justificación
que las telenovelas en los ’90 han mejorado mucho en calidad,
que ya no es un género femenino, sino que es más amplio,
familiar, uno lo puede ver dignamente.
El segundo cambio yo diría que es más bien académico porque
el juicio, llamémoslo “universitario”, también las estigmatizó
en toda América Latina, en los años ’70 hasta mediados
de los ’80. La gente relacionada con la televisión, las
escuelas de periodismo, de comunicación, con el mundo
de la literatura, el mundo del teatro y el cine, miró
muy mal a las telenovelas, las descalificaron brutalmente,
como un género pésimo, de mala calidad.
Este ambiente de descalificación comienza a cambiar en
la década de 1980 y a mediados de la década de 1990 ya
hay, desde el punto de vista académico, un ambiente de
mayor comprensión. .
Pero esos juicios persisten en muchos actores
Yo creo que eso persiste, en parte, porque han sido formados
en escuelas de teatro antiguas, donde aún quedaban
algunos prejuicios.
¿Cómo ha visto la evolución entre
las historias que mostraban las telenovelas en los 80
y las que se realizan desde los 90?
Yo tengo una visión más clara de lo que
ha pasado en los 90. En los últimos 13 años.
Yo creo que la teleserie le ha sacado más partido
a la evolución tecnológica, el hecho de
poder grabar en exteriores con tecnologías que
a comienzos de los 80 eran impensables. El hecho de poder
grabar con cámaras de gran calidad, le dan a la
telenovela una movilidad muy grande en la década
de los 90, produciéndose un cambio muy fuerte.
Pero
no solamente tiene que ver con incorporar escenografías
naturales; el cambio es mucho más fuerte. Hay un
reconocimiento de parte de la audiencia, hay elementos
de identificación, el agrado de ver un paisaje
que reconoces como tuyo. Algo de lo que se dio cuenta
TVN a través de los estudios de audiencia y por
lo tanto empezó a cultivar deliberadamente esta
tendencia, a recorrer Chile y mostrar escenográficamente
esta diversidad. Todo esto provoca fenómenos de
aprecio. Por ejemplo, cuando se graba “Sucupira’’,
la caleta de pescadores donde está ambientada la
historia se transformó en un objeto turístico,
un fenómeno de querer ir a mirar, de atracción,
que trasciende más allá de la telenovela
y logra este afecto, este reconocimiento.
Las telenovelas comienzan a dejar los estereotipos y comienza
a hacerse cargo de los problemas que transcurren en la
vida real, los que se van entrelazando con los elementos
propios de la telenovela. Entonces la salida de la telenovela
a exteriores es un cambio mucho más profundo, tiene
que ver con un reconocimiento a la audiencia, tiene que
ver con una evolución de los libretos para incorporar
elementos más cercanos a la realidad. En esto último
se dio un paso muy grande el 2003, tanto UCTV como TVN
incorporan elementos mucho más conflictivos.
¿Cual es su opinión sobre la crisis que
afectó al área dramática de Canal
13?
Yo creo que lo vivido por Canal 13 muestra el revés
de lo que estamos hablando. Porque en la medida que TVN
filmaba y grababa en escenarios chilenos, Canal 13 grababa
en París o en El Caribe y se alejaba cada vez más
de la realidad visual chilena.
Además, yo creo que hubo un alejamiento y una desconexión
de los guionistas con la realidad de la audiencia. O sea,
la desconexión de Canal 13 no fue solamente visual,
también hubo una desconexión con la realidad
y la problemática de la audiencia.
Aunque
yo creo que ahora Canal 13 ha madurado, ha reflexionado
sobre muchas cosas y ha realizado una telenovela (“Machos’’),
que ha recogido este desafío y está acogiendo
temas complejos como el de la homosexualidad, un tema
que habitualmente es recogido en la TV, en reportajes,
como un drama social o es tratado con burla, con chistes.
En cambio, la telenovela está explorando el drama
de la homosexualidad, el drama familiar, personal, qué
pasa cuando en una familia hay un hijo homosexual, cómo
es la relación de esta persona con su entorno masculino
o femenino, es otro tipo de exploración más
cercana a la vida cotidiana. Es un paso más dentro
del acercamiento de la telenovela a la realidad.
Una exploración que también está
haciendo TVN; trabajar viendo si la telenovela es capaz
de acercarse a este tipo de problemas.
Pero no le has ido muy bien con su exploración
en Puertas Adentro
Pero no a todas las telenovelas les va bien. TVN ha hecho
muchas exploraciones con telenovelas en que tampoco les
ha ido muy bien. Pero gracias a dios existe esta libertad
para explorar e ir viendo..
.Cuales
son las diferencias entre las historias que se mostraban
en la década de 1980 y las que se mostraron en
la de 1990
Mi hipótesis es que el 2003 debiera convertirse
en un año que marque con cambios muy fuertes al
mundo de la telenovelas, que deberían dar un paso
para comenzar a asumir problemas reales, conflictivos,
como el de la homosexualidad que está tratando
ahora Canal 13, el canal de la Universidad Católica,
que toma un trozo de la realidad problemático para
ellos; algo que no ha sido fácil, el canal ha sufrido
fuertes tensiones por asumir estos contenidos, la Iglesia
debe estar muy nerviosa con ver eso en pantalla.
Pero además yo tengo la impresión de que
se han producido otros cambios, que tienen que ver con
el mundo de los actores. Canal 13 logra armar un equipo
de actores masculino muy potente y eso es un paso muy
fuerte porque en Chile la audiencia ha tenido por mucho
tiempo la sensación de que las actrices son muy
superiores a los hombres; por lo tanto, yo pienso que
con esas incorporaciones el 13 dio un brinco muy fuerte,
un acto de innovación bastante grande, ha reunido
un conjunto al cual le puede sacar partido por mucho tiempo.
Yo tengo la sensación de que TVN tiene problemas
en su reparto. Su elenco principal está muy gastado,
está muy sobreexpuesto.
¿Están gastados los actores o la
fórmula de Vicente Sabatini es la que atraviesa
una crisis?
Puede ser que ese sea un elemento gastado, puede ser que
necesiten innovar en libretos y guiones, pero yo tengo
la impresión de que también hay un desgaste
de los actores. Es mi hipótesis.
¿Debería venir un cambio generacional?
Eso lo van a tener que ver ellos. Cómo enfrentan
ese desgaste. Porque ahí está el problema
de la edad de los actores, que se van “desplazando
hacia arriba” y tú tienes que tener historias
más juveniles, que atraigan a un grupo muy importante
de la población. Yo creo que los actores potentes
de TVN se han ido hacia arriba. Pero es parte de la vida
de las telenovelas, es parte de su proceso natural; en
cualquier industria de telenovelas se producen estos fenómenos
y yo espero que TVN sea capaz de innovar porque si no
en un par de años más puede sufrir la misma
crisis que afectó a Canal 13.
¿Que temas cree que le falta abordar a las teleseries
chilenas?
Yo he sostenido muchas veces que los problemas de los
jóvenes están poco aprovechados; ellos viven
una vida muy estereotipada y yo creo que hay una cantidad
de problemas juveniles o de vivencias de los jóvenes
que son importantes, fuertes, que han sido dejados de
lado. Yo espero que los libretistas vayan siendo sensibles
con eso, yo espero que ellos internamente evolucionen
hacia esos temas, así como lo han hecho hacia otros
temas. También podrían ser tocados temas
del mundo universitario, para poder estudiar, para poder
pagar sus estudios, con familias llenas de problemas,
todos estos son problemáticas juveniles.
En su opinión, ¿las teleseries están
mejorando?
Yo creo que tienen una línea ascendente, con altibajos,
pero ascendente. El hecho de que Canal 13 haya podido
parar muy bien una telenovela es un hecho que demuestra
que había una capacidad instalada posible de reanimar,
de rejuvenecer.
Yo creo que Canal 13 también ha sido innovador
en otra cosa. Creo que Verónica Saquel encontró
en el 13 un infraestructura intacta que sólo necesitaba
ser explotada. Pero también creo que hicieron otras
cosas, como por ejemplo alimentarse de fuentes externas.
A mí me pidieron un seminario a fines del año
pasado, donde trabajamos casi tres meses en muchas cosas,
a nivel de producción, de libretistas, de marketing,
seguimos toda la cadena creativa.
O sea de verdad se han preocupado de solucionar sus problemas
Ellos han trabajado mucho con un psiquiatra que se llama
Sergio Canals; él tiene mucha experiencia en televisión.
Es un hombre que ha trabajado mucho en el mundo televisivo,
asesorando. Yo tengo una muy buena opinión de él,
creo que ha sido valiosa la asesoría que le ha
dado a Canal 13 en temas muy complicados, como el de la
homosexualidad, la separación entre Ángel
Mercader y su mujer. Ahí está muy claramente
la mano de una muy buena asesoría externa, que
es capaz de alimentar a los libretistas con el conflicto
que hay detrás de esas cosas.