¿Viajero o Sedentario?

El creador de los Viajes Fantásticos debería, por razones obvias, ser considerado un personaje que gusta de viajes y excentricidades. Sin embargo, estamos frente a uno de los principales mitos que rodea a este francés. Las primeras biografías conocidas sobre Verne se encargaron de poner en duda si el creador de Viaje al Centro de la Tierra realmente viajó para inspirar su literatura.

Tras ello, los investigadores se dedicarían a analizar si realmente Verne debió moverse de su escritorio o, simplemente, era su mente la que se trasladaba a lugares fantásticos. Es conocido que muchos de los libros del francés hablan de sitios que él personalmente nunca visitó, es cierto. Por ejemplo, Verne citó en sus obras paisajes de manera tan exacta, que sólo la ciencia de su época era capaz de respaldar, proveniente de material bibliográfico que él tenía a mano.

Hay que mencionar que Julio Verne, a pesar de las dudas, sí viajó, y mucho. Al escritor le gustaba conocer lugares, sobre todo a sitios que estuvieran al borde del mar. El único año que no pudo hacerlo fue en 1886, cuando su sobrino Gastón le disparó en una de sus piernas por haberle negado un dinero, dejándolo cojo por el resto de su vida. Cabe recordar que el novelista planificó diversas travesías en sus yates Saint Michael I y III.