Michael Schumacher no deja nada al azar

Esperanzado en lograr su quinta victoria en el Gran Premio de Mónaco, el piloto alemán aprovechará su día de descanso para ensayar salidas en la pista Fiorano.

02 de Junio de 2000 | 09:04 | EFE
MONTECARLO.- El alemán Michael Schumacher (Ferrari F1-2000) no deja nada al azar para obtener su quinta victoria en el Gran Premio de Mónaco y la jornada de hoy, aprovechando el día de descanso y la laguna del reglamento, ensayará salidas en la pista de Fiorano, algo que no se puede hacer en el circuito urbano de Montecarlo por falta de espacio.

El año pasado Schumacher hizo la misma operación con resultados inmejorables, ya que partió desde el segundo puesto de la formación de salida tras el finlandés Mika Hakkinen (McLaren-Mercedes), al que superó antes de llegar a la primera curva, Santa Devota, para situarse en primera posición y lograr la victoria final.

El reglamento deportivo de Fórmula Uno permite que antes de un Gran Premio cada coche pueda hacer 50 kilómetros en otra pista para comprobar el correcto funcionamiento de todos sus componentes, y eso lo ha aprovechado la escudería Ferrari para permitir a su piloto practicar las salidas.

Para poder hacer esta operación el pasado miércoles solicitó permiso a los comisarios deportivos para verificar el segundo coche de reserva mañana, sábado, con lo que hoy podía hacer los 50 kilómetros de prueba, que se dedicarán a ajustar todos los componentes para hacer una buena salida.

En todos los circuitos, a la salida de boxes, se ha instalado un lugar para que los pilotos puedan ensayar las salidas, pero en Mónaco es imposible hacerlo y por eso Schumacher se traslada en helicóptero a Fiorano, distante unos 300 kilómetros del Principado, para estar lo más preparado posible para la carrera del domingo.

Dentro de su meticuloso plan en busca de la victoria, que le acercaría a su tercer título mundial, Michael Schumacher también ha cambiado la decoración de su casco para este Gran Premio, y posiblemente para el resto de la temporada, con el objeto de que los pilotos a los que va a adelantar le identifiquen mejor por los retrovisores.

Hasta este Gran Premio el color de su casco se confundía con el de su compañero de equipo el brasileño Rubens Barrichello y ahora trata de evitar eso. La parte superior azul oscuro con estrellas ahora es rojo "por su amor a Ferrari" según ha manifestado el piloto alemán, que también ha pintado de rojo la franja blanca que recorría la parte inferior.

En la jornada de ayer mientras Michael Schumacher se dedicaba a preparar la sesión de clasificación, su compañero Barrichello rodaba con más gasolina para preparar el coche para la carrera del domingo.

En esta ocasión, y en este circuito, lo que plantea menos dudas es la táctica de carrera, sobre todo si se tiene en cuenta la dificultad de los adelantamientos. En condiciones normales todos los coches harán una sola parada y la retrasarán al máximo para aprovecharse de los abandonos y, por tanto, del menor tráfico en la pista.

Aparte del trabajo extra de Michael Schumacher, el resto de los pilotos han dedicado la jornada de hoy viernes al descanso y las relaciones públicas de sus patrocinadores, que en este Gran Premio de Mónaco encuentran el mejor escaparate para sus clientes.

Mañana por la mañana habrá una nueva sesión de entrenamientos libres y por la tarde la sesión de clasificación, en la que es fundamental no encontrarse en el transcurso de la vuelta rápida a otro concursante en la pista, y en la que se juegan casi todas las esperanzas de conseguir un buen resultado en la carrera del domingo.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores