Perder es humano, empatar es divino

Se acabaron las declaraciones. Ya es hora de jugar. Chile, según Zamorano, queda feliz con el empate. Los uruguayos sólo piensan en un resultado: ganar, como suelen hacerlo de local. Ambos equipos definen un crucial partido para las clasificatorias al Mundial de Japón y Corea 2002.

02 de Junio de 2000 | 16:34 | Agencias/El Mercurio Electrónico
MONTEVIDEO.- Después de tantas peleas con la prensa, de las lesiones a última hora y de un arranque bastante oscuro en el deseo clasificatorio, la selección chilena debería haber encontrado en su destino un rival bastante más propicio que el siempre terco Uruguay, un rival acostumbrado a hacerse respetar como local y al que, si se toma como referencia la eliminatoria pasada, se le antojó mezquino el 1-0 conseguido en el Centenario.

Los analistas coinciden en que Chile, Perú y Uruguay están compitiendo, una vez más, por uno de los cupos para un Mundial. Y aunque el golpe más reciente lo dio Chile, eliminando a ambos de la carrera a Francia '98, ahora el cuadro tricolor aparece en desventaja, luego de empatar con los peruanos 1-1 en Santiago.

Si antes un empate en el mítico Centenario habría dado para bocinazos en la Plaza Italia -el referente punto callejero de las celebraciones populares en Santiago- en este proceso, con Chile como cuasicolista, con apenas un punto y superando sólo a Venezuela, conseguir (o buscar) una igualdad este sábado no sólo es peligroso sino que incluso poco productivo.

Las lesiones de Javier Margas y José Luis Sierra, pilares en la defensa y el mediocampo creativo, respectivamente, empañaron aún más el panorama del seleccionador Nelson Acosta, quien además contaba con ellos para acallar las voces de la prensa que criticaron la falta de entrega y de motivación de la oncena nacional en las dos primeras presentaciones.

Para colmo, Daniel Passarella, el técnico uruguayo, no sólo tiene en contrapartida el equipo completo, sino que está amalgamando un estilo de juego basado en la técnica (algo que no suele ser distinción charrúa), el sacrificio y la juventud. Por si fuera poco, el arranque clasificatorio de los orientales tampoco ha sido brillante (un triunfo ante Bolivia, en casa, y una derrota con Paraguay, en Asunción), por lo que la victoria ante Chile se ve como imprescindible.

Por eso, no es extraño que el capitán chileno, Ivan Zamorano, haya afirmado que empatar con Uruguay es un apreciado botín. "No vamos a renunciar a la ofensiva porque sería la forma más directa para perder, tenemos la ilusión de jugar buen fútbol, hacer un partido correcto y aspirar a un empate que es un buen resultado", dijo ante la prensa.

El delantero del Inter italiano destacó que Uruguay, "tiene buenos jugadores" como su amigo Alvaro Recoba, Paolo Montero y Pablo García, pero afirmó que Chile también tiene lo suyo. "Seguramente seremos un rival duro para todos los que participan en las eliminatorias", agregó.

Aunque Acosta gusta de ventilar su equipo sólo unas horas antes del pleito, la más probable formación del seleccionado chileno sería con Nelson Tapia, en el arco; en defensa jugarán una línea de cuatro hombres con Ricardo Rojas, Pedro Reyes, Jorge Vargas y Rafael Olarra; en el mediocampo como volantes de contención lo harán Pablo Galdames y Marcos Villaseca y en creación Fabián Estay y Rodrigo Tello; finalmente, en el ataque estará la dupla Ivan Zamorano y Marcelo Salas.

Por su parte, Uruguay saldría a la cancha con Fabian Carini; Gustavo Méndez, Alejandro Lembo, Paolo Montero, Darío Rodríguez; Fabian O'Neill, Pablo García, Nicolás Olivera, Gianni Guigou; Alvaro Recoba y Darío Silva.

Las especulaciones, en todo caso, quedarán al margen desde las 16.00 (hora de Chile) de este sábado, cuando, después de tantas palabras, Uruguay y Chile ya estén jugando en el estadio Centenario.
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