Si los marcadores hablaran...

La oncena nacional le gana parcialmente a Brasil por 2-0, en un primer tiempo donde Chile logró mostrar por largos pasajes el fútbol que los llevó al Mundial de 1998.

15 de Agosto de 2000 | 21:57 | El Mercurio Electrónico
SANTIAGO.- Cuando los primeros 45 minutos han finalizado, la único que queda es mirar el marcador de goles del Estadio Nacional y sonreír. Chile cumple una excelente labor de la mano de Marcelo Salas, quien con su gran actuación individual ha hecho crecer al once chileno.

El inicio fue bueno para Chile, con Salas jugando un gran partido. Sus pies crearon las primeras llegadas nacionales a través de centros a Estay y Zamorano, que sólo por algunos centímetros no terminaron en gol.

Sin embargo, Brasil volvió al partido después de los 10 minutos, tocando el balón con una rapidez que pocos días se aprecia en los estadios nacionales. La habilidad de Rivaldo complicó a la defensa nacional entrando por el sector izquierdo, pero no así a Nelson Tapia, quien no tuvo mayor trabajo en los primeros minutos.

Sin embargo, a los 25 minutos, cuando Chile no hacía más que mirar el toque carioca, apareció Marcelo Salas, que con un toque elevado y preciso habilitó a Fabián Estay. El volante resistió la marca y fusiló a Dida con pierna derecha.

El gol sin duda le entregó a Chile la confianza que contradijo su actitud tímida de los primeros minutos de juego. El lento juego nacional evolucionó hacia un estilo inteligente y profundo. Es así como se sucedieron una tras otra las llegadas nacionales. Estay, Tello y luego Zamorano pudieron aumentar las cifras.

Brasil, en todo caso, nunca se quedó callado en su zona. Cada cierto tiempo, animados por pérdidas de la posesión del balón de los chilenos, llegaron a la portería chilena a través de remates de distancia.

Chile en los últimos quince minutos mejoró su trato del balón, aunque en el sector defensivo siguió mostrando algunas falencias, en especial a la hora de salir jugando con el balón.

A dos minutos del final de la primera etapa, nuevamente el genio de Salas se hace presente en el Nacional. Un centro de Francisc Rojas desde el sector derecho es amagado por Salas, quien deja pasar el balón para dejar absolutamente solo a Zamorano. El capitán definió con la serenidad de sus mejores tiempos.

No es necesario decir que el primer tiempo ha sido positivo para Chile, porque el 2-0 parcial resume los comentarios. Chile ha ido creciendo de la mano de Marcelo Salas, quien ha sido protagonista en todas las jugadas nacionales de riesgo.
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