"Y al séptimo día no jugarás"

Esta mañana, el Papa Juan Pablo II recibió en audiencia a los jugadores de la Roma. La ocasión la aprovechó para sugerir que el domingo sea el día de fiesta y no tanto del deporte.

30 de Noviembre de 2000 | 12:09 | EFE
CIUDAD DEL VATICANO.- No fue tan tajante el papa Juan Pablo II en su discurso sobre el deporte, pero entre líneas se puede leer que él preferiría cambiar el domingo por otro día para celebrar las competiciones deportivas, teniendo en cuenta que se trata del "Día del Señor, el del reposo, el que las familias tienen para transcurrir todos juntos momentos de distensión".

"A causa de la actual organización de las competiciones se dificulta a los creyentes la debida santificación del día de fiesta (el domingo) y para las familias siempre es más difícil transcurrir juntos momentos de necesaria distensión", dijo el Sumo Pontífice.

Estas afirmaciones fueron hechas por el Pontífice durante la audiencia que concedió este jueves en el Vaticano al club de fútbol italiano Roma que acudió en su totalidad para celebrar el Jubileo.

El Obispo de Roma dijo que el deporte vivido de manera adecuada es el ambiente ideal para el ejercicio de muchas virtudes, y denunció que cuando la exacerbada competencia lleva a considerar al adversario como a un enemigo y cuando degenera en violencia pasa a ser un "fenómeno alienante".

"El deporte se vuelve alienante cuando la habilidad y la potencia física desembocan en la idolatría del cuerpo, cuando la excesiva competición lleva a considerar al adversario como un enemigo al que hay que humillar, cuando la afición impide una justa valoración de las personas y sobre todo cuando degenera en violencia", denunció el Papa.
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