NBA: Filadelfia sale a definir su serie

Esta noche juegan el sexto encuentro con los Bucks de Milwaukee y un triunfo los llevaría a la final frente a los Lakers de Los Angeles. Si triunfan los Bucks, el séptimo y definitivo partido se jugará en Filadelfia.

01 de Junio de 2001 | 15:51 | EFE
MILWAUKEE, Estados Unidos.- La ventaja de 3-2 que los Sixers de Filadelfia tienen en la final de la Conferencia Este no les garantiza nada, pero sí los coloca a una victoria de luchar por el título de campeones de liga, mientras que para los Bucks de Milwaukee el factor campo debe ayudarlos a evitar la eliminación.

El ambiente en Milwaukee es optimista a pesar de la frustración que generó la segunda derrota consecutiva cuando perdieron el quinto partido por sólo un punto (89-88) y con lo que consideran una actitud de dureza y parcialidad de los árbitros hacia sus acciones en el campo.

"Después del cuarto partido dije que la eliminatoria se había convertido en una auténtica exhibición de lucha libre, pero lo del quinto fue lo más parecido a un partido de fútbol americano", declaró George Karl, entrenador de los Bucks.

La referencia iba para los árbitros que se han convertido en auténticos protagonistas de la eliminatoria al permitir a la defensa de los Sixers todo tipo de faltas que no pitan.

"La forma como nos castigaron con las faltas intencionadas y las técnicas en el quinto partido fue de auténtico juzgado de guardia", declaró Karl. "Mientras que Eric Snow podía protestar y tirar con fuerza un balón cuando le habían pitado una falta personal sin recibir ningún tipo de castigo, nuestras miradas eran motivo de técnicas", agregó.

La indignación de Karl se ha extendido entre todos los jugadores de los Bucks y directivos del equipo, que le han dado un aviso al comisionado David Stern, en el sentido de que no van a permitir que sufran sus intereses por los errores o actitudes de los árbitros.

Los Bucks también están indignados por la manera como los Sixers tratan el asunto de las lesiones, que de acuerdo al parte médico jugadores como Snow, Allen Iverson y Dikembe Mutombo no deberían estar en el campo y luego corren más que los que están sanos.

"Es una de las muchas cosas extrañas que tiene el equipo de los Sixers, pero lo que tenemos que hacer para el sexto partido es jugar nuestro mejor baloncesto y no ser nosotros mismos los peores enemigos al caer en la trampa de la provocación que han montado los árbitros", destacó Karl.

El entrenador de los Bucks dijo que su equipo no debe perder la compostura en los momentos decisivos y al final demostrar en el campo que es superior a los Sixers.

"La verdad es que es muy frustrante ver cómo pierdes dos partidos consecutivos por culpa de otros factores que nada tienen que ver con el juego", comentó Ray Allen, quien junto con el alero Glenn Robinson han sido los más críticos de la actuación de los árbitros.

"Mutombo cada vez que baja el balón después de capturar un rebote comete falta personal y cuando penetra con el balón camina sin que los árbitros le piten nada", denunció Allen.

Pero los Bucks saben que el partido de esta noche es de los que no tienen retorno y deben ganarlo para continuar en la competición si no quieren irse de vacaciones anticipadas.

La marca de 6-2 que tienen en su campo del Bradley Center en lo que va de la competición de la fase final les ha devuelto la confianza y esperan recuperar su condición de equipo ganador con aspiraciones a estar en la final de la NBA.

"Vamos a ganar el sexto partido y lucharemos por hacer lo mismo en el séptimo", declaró Sam Cassell, el base titular de los Bucks. "Si los Sixers piensan que ya están clasificados, entonces pueden comenzar a dejar de soñar", añadió.

Los Sixers admiten que no es un sueño el hecho de que se encuentran a las puertas de la primera final de la NBA desde hace 18 años y están listos para ganar el tercer partido consecutivo y el segundo en el Bradley Center.

"Nuestro objetivo es terminar la eliminatoria en el sexto partido y no saldremos al campo con la mentalidad de volver a Filadelfia para el séptimo", señaló Larry Brown, entrenador de los Sixers.

El máximo responsable técnico de los Sixers rechazó que su equipo haya ganado los partidos por la ayuda que recibieron de los árbitros y que sus jugadores hayan fingido estar lesionados.

"Esas acusaciones son ridículas y sin sentido, aunque reconozco que los árbitros les han pitado más personales a ellos que a nosotros, pero porque las cometieron", declaró Brown.

Mutombo, que ha sido el centro principal de la polémica en cuanto a su forma de defender y hacer personales sin que se las piten, dijo que no iba a entrar en ninguna polémica.

"Ni me preocupa lo que dijo Karl de mi poca aportación al equipo antes que diese comienzo la serie ni lo de las personales, lo único que tengo que hacer cuando salga al campo es ayudar para que nos clasifiquemos a las finales de la NBA", subrayó Mutombo.

El pívot de los Sixers, que llegó con el traspaso de Theo Ratliff y Toni Kukoc a los Hawks de Atlanta, ha silenciado a los críticos que dijeron que su aportación no iba a servir para que el equipo llegase lejos en la fase final del campeonato.
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