Los Lakers ya son dinastía

El equipo dirigido por Phil Jackson ganó anoche frente a los Philadelphia Sixers su segundo título consecutivo de la NBA, convirtiéndose de la mano de Shaquille O'Neal en el equipo dominante de la liga en el inicio de un nuevo siglo.

16 de Junio de 2001 | 16:51 | EFE
PHILADELPHIA.- Los Angeles Lakers, liderados por el pívot Shaquille O'Neal, ya tienen en su poder el segundo título consecutivo de liga después de vencer por 4-1 a los Philadelphia Sixers en las Finales de la NBA disputadas al mejor de siete partidos.

La victoria, por 108-96, que los Lakers lograron en el quinto partido, les dio el derecho a se considerados como la nueva dinastía del baloncesto profesional de la NBA, que sustituye a la que establecieron los Chicago Bulls en la década de los noventa con seis títulos de liga.

Antes lo habían hecho los Boston Celtics durante la década de los años 60 y los Lakers de los ochenta con Magic Johnson y Kareem-Abdul Jabar, hasta que surgió para los Bulls el fenómeno llamado Michael Jordan.

Los Lakers han tardado más de una década en volver a surgir como un equipo campeón, pero bajo el liderazgo de O'Neal son los grandes favoritos a dominar en la primera parte del nuevo siglo XXI.

Las dos estrellas, el pívot Shaquille O'Neal y el escolta Kobe Bryant volvieron a ser las máximas figuras de los Lakers, pero como sucedía con los grandes equipos, también recibieron ayuda del resto de los jugadores.

O'Neal, imparable durante toda la eliminatoria, logró 29 puntos, 13 rebotes y cinco tapones para ser de nuevo el protagonista, que le permitió repetir su condición de Jugador Más Valioso (MVP) de las Finales.

El pívot estelar completó la eliminatoria con promedios de 33 puntos; 15,8 rebotes y un total de 17 tapones, que lo convirtieron en el tercer jugador en la historia de la NBA que gane el premio MVP en dos años consecutivos después que lo hiciesen Jordan y Hakeem Olajuwon.

"Le tengo que dar las gracias a mis compañeros del equipo," dijo O'Neal. "No lo podría haber hecho sin ellos."

Bryant, quién termino el partido anterior con una asistencia menos para su primer triple doble en las Finales, volvió a brillar en todas fases de juego con 26 puntos, 12 rebotes y seis asistencias y fue siempre el apoyo que necesitó O'Neal.

"Me siento muy feliz de haber regresado a mi ciudad y ganar el titulo aquí," comento Bryant, quien atendió colegio secundario en Filadelfia donde surgió como estrella por primera vez. "Todo es muy especial después de los problemas de la temporada".

El alero Rick Fox también fue factor determinante en la victoria con 20 puntos, seis rebotes y seis asistencias, mientras que el base Derek Fisher encestó seis triples para los visitantes.

Los Sixers, quienes se enfrentaron con la eliminación, comenzaron el partido con su mejor baloncesto para llevar la ventaja después del primer cuarto.

Sin embargo, los Lakers consiguieron imponer su condición de campeones para recuperar el control del marcador en el segundo, dominaron en el tercero con un ataque explosivo y se limitaron a mantener la ventaja en el cuarto.

La ventaja de los campeones llegó hasta 19 puntos, pero los Sixers volvieron a mostrar el corazón que han tenido durante esta serie al pelear hasta el final y se acercaron a cinco puntos.

Los Lakers respondieron al mantener su ventaja y una serie de triples conseguidos por el base Derek Fisher para hundir a los Sixers.

Al final, el entrenador de los Sixers, Larry Brown, quién dirigió las primeras Finales en 18 años como profesional, se mostró orgulloso de su equipo aunque perdieron.

"No sé si estaría más orgulloso si hubiéramos ganado", dijo Brown. "Mostramos un gran corazón durante la eliminatoria, pero jugamos frente un equipo campeón que al final fue el mejor".

El escolta Allen Iverson, el MVP de la liga durante la temporada regular, lideró a los Sixers al anotar 37 puntos y terminó como el máximo encestador de las Finales con un promedio de 35,6 puntos por partido.

Pero Iverson no quiso hacer comentarios después de partido y fue el símbolo mayor de la derrota y frustración de los Sixers, que como equipo no funcionaron después de haber conseguido la victoria sorpresa en el primer partido.

El pívot nigeriano Dikembe Mutumbo, quién llegó a Philadelphia durante la campaña regular con un traspaso de los Hawks de Atlanta, jugó de manera solida durante la serie aunque nunca pudo ganarle el duelo que mantuvo con O'Neal.

"Al final estuvimos cansados", comento Mutumbo, quien participó en la ronda final por la primera vez en su carrera. "Fue un honor jugar en las Finales y deseo regresar con el equipo el próximo año".

Los Lakers ganaron su decimotercer titulo en la historia de la franquicia y el octavo desde que se mudaron a Los Angeles, con los otros cinco logrados cuando estaban localizados en Minneapolis, mientras que los Celtics son el único equipo que ha logrado mas campeonatos con 16.

No fue fácil la campaña regular para los campeones con el conflicto entre O'Neal y Bryant sobre quien debiera de ser el líder del equipo, pero lograron resolver sus diferencias a tiempo, a partir del 1 de abril para ganar 19 partidos consecutivos, incluidos 11-0 en la fase final.

Los Lakers terminaron con un récord de 56-26, después de ver logrado 67-15 el año pasado, pero mostraron una nueva madurez como equipo en la fase final cual no tuvieron durante el primer campeonato.

El equipo finalizó la fase final con un nuevo récord de 15-1, el mejor en la historia de la liga, superior al 12-1 que tenían los Sixers desde 1983 y también son el primer equipo que termina perfecto fuera de casa con una marca de 8-0.

O'Neal y Bryant sólamente tienen 29 y 22 años de edad, respectivamente, y es posible que puedan lograr más títulos en las próximas temporadas después de haber inaugurado una nueva dinastía.

El entrenador Phil Jackson ganó su octavo título como entrenador y solamente le supera el legendario Red Auerbach, de los Boston Celtics.
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