Ullrich ya mira al Tour de 2002

El ciclista alemán piensa ya en ganar la clásica prueba el próximo año, luego de la diferencia que le tomó el estadounidense Lance Armstrong. Ahora quiere terminar segundo y ayudar a su compañero Erik Zabel a triunfar en el apartado de regularidad.

23 de Julio de 2001 | 12:07 | DPA
PAU, Francia.- El alemán Jan Ullrich parece haber renunciado a la victoria en el 88° Tour de France tras confesar hoy que centra ya sus objetivos en ganar la ronda ciclista francesa del año próximo.

"Mi principal objetivo del año próximo es la victoria en el Tour", dijo Ullrich cuando sólo faltan un millar de kilómetros para subir al podio de París, dando por hecho que la actual clasificación puede convertirse en definitiva. El actual poseedor del maillot amarillo es el estadounidense Lance Armstrong, mientras él es segundo de la clasificación general.

"Yo estaba mejor que nunca y debo aceptar que hay alguien todavía mejor. Para mí y para los espectadores fue una lucha deportiva extraordinaria. Yo no tuve posibilidades", continuó el alemán en el hotel del equipo Telekom antes de salir a entrenar en la segunda jornada de descanso del Tour.

Ullrich quiere conseguir aquello que tiene más cercano: asegurar la segunda posición en el Tour y vencer en la contrarreloj del viernes.

"Y también dar lo mejor de mí para (ayudar a) Erik (Zabel)", su compañero en el equipo Telekom, que lucha por el liderato de la clasificación de la regularidad. El sexto maillot verde consecutivo para Zabel debería compensar a Telekom la pérdida del maillot amarillo, al que el equipo alemán no pudo optar a pesar de la magnífica forma con la que acudieron al Tour sus mejores corredores.

La aparente facilidad con la que el estadounidense Lance Armstrong parece que se va a convertir en vencedor del Tour por tercer año consecutivo y su relación con el médico italiano Michele Ferrari, implicado en diversos casos de doping, volvieron a llevar al terreno extradeportivo la magnífica demostración ciclista del corredor del US Postal.

El ex ciclista y director deportivo del equipo Kelme-Costa Blanca, el español Vicente Belda, recordó al diario deportivo francés "L'Equipe", en declaraciones que publica en su edición de hoy, sus afirmaciones del año pasado, cuando dijo que "Armstrong tomaba algo 'anómalo' que no puede ser detectado". Tras ello, el equipo US Postal le amenazó "con una querella" y tuvo que disculparse "públicamente", agregó el español.

"Estaría satisfecho si pudiera decir que estoy seguro que se diferencia de los demás por algo más que sus cualidades físicas y psíquicas", agregó Belda.

Pero en contra de las opiniones del español se alzó Jan Ullrich. "Yo creo que Lance necesita aire como cualquier otro, tal vez yo hago más ruido cuando respiro. Es su táctica, no mostrar ninguna debilidad. Yo intento muchas veces hacer lo mismo, aunque no me encuentre tan bien", dijo Ullrich.

Tras la temporada todos quieren elaborar una estrategia para luchar con éxito contra el fenómeno Armstrong. En ningún caso el campeón olímpico alemán quiere cambiar de táctica, como ya intentó durante la pretemporada. "Creo que el hecho de que Lance utilice desarrollos más cortos que los míos es una cuestión corporal. Yo me siento mejor si uso una mayor y no quiero variarla. En invierno lo intenté durante un tiempo, pero no me adapté", explicó Ullrich.

"Sería como si un jugador de fútbol zurdo tratase de golpear al balón con el pie derecho", corroboró Dieter Ruthenberg, consejero del ciclista alemán durante años.

La esperanza ahora es que Armstrong sufra un bajón. "¿Por qué Lance no puede volver a tener momentos de debilidad?", se preguntó esperanzado el alemán, aunque devolvió una vez más las alabanzas que le dedicó Armstrong el pasado año. "Lance siempre dijo que yo era el mayor talento del ciclismo, pero creo que él lo es más después de la recuperación de su enfermedad", comentó.

Ambos corredores se muestran cada vez más cercanos, después del gesto que el alemán hizo en la meta de Luz-Ardiden el domingo, cuando Ullrich le dio la mano a su rival. "Fue un simple gesto deportivo, por no dejarme atrás después de lo que yo y mi equipo hemos demostrado en las cinco etapas de montaña", continuó el alemán.

El espítiru deportivo de Armstrong alcanzó su máximo nivel el sábado, cuando esperó a Ullrich después de que el alemán se saliese de la carretera en el descenso del puerto de Peyresourd, en una caída sin consecuencias para el ciclista del Telekom. "Yo hubiera hecho lo mismo", dijo hoy Ullrich.
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