Dopajes comienzan a ensombrecer el Giro de Italia

La sexta etapa del circuito ciclista fue ganada por el pedalero local Giovanni Lombardi, en una jornada empañada por varios dopajes positivos que incluso alcanzarían al sublíder Stefano Garzelli.

18 de Mayo de 2002 | 18:28 | EFE
VARAZZE, Italia.- El italiano Giovanni Lombardi, del Acqua&Sapone, ganó hoy la sexta etapa del Giro de Italia, que tuvo algunas convulsiones debido a los positivos de algunos corredores y entre ellos, el líder en la salida el italiano Stefano Garzelli (Mapei), que está bajo sospecha.

Lombardi, que logra la tercera etapa para su equipo -las otras dos las ha conseguido Mario Cipollini-, invirtió en los 191 kilómetros, entre Cuneo y la ciudad mediterránea de Varazze, 4 horas, 56 minutos y 45 segundos. Mismo tiempo que el alemán Jens Heppner (Telekom) que pasa a ser el nuevo líder; mientras que Garzelli se sitúa segundo a 3:33 minutos y el mejor español pasa a ser Angel Vicioso (Kelme CB) a más de cuatro minutos.

La etapa tuvo unos preliminares que fueron una especie de continuación de lo sucedido en la noche anterior, en la que la policía de finanzas arrestaba al italiano Nicola Chesini (Panaria), implicado en el caso de su compatriota y compañero de equipo Antonio Varralie en el tráfico de productos dopantes y otros fármacos.

Nuevo sobresalto minutos antes de comenzar la jornada, ya que los responsables del conjunto Mapei informaban de que su corredor Stefano Garzelli, líder del Giro, estaba acusado de haber dado positivo con el diurético probenicine en los análisis realizados al final de la segunda etapa, con final en la ciudad belga de Lieja, en la que se impuso y se vistió de rosa.

Garzelli, no obstante, disputó la etapa, ya que su equipo ha pedido el correspondiente contra análisis. Los que no salieron fueron los corredores italianos Nicola Chesini, arrestado anoche y Filippo Perffeto ¿problemas físicos?, y el ruso Faat Zakirov por positivo con nesp, los tres del equipo Panaria.

Un comienzo en el que planeo el fantasma del dopaje, de la redada producida en la pasada edición, curiosamente muy cerca de donde terminaba la jornada, en la localidad de San Remo, caso que todavía no esta cerrado, aunque varios de los implicados ya están cumpliendo las sanciones impuestas por la justicia italiana como es el caso del italiano Giuliano Figueras, también del Panaria.

Un comienzo con caras de extrañeza y desconcierto en muchos corredores bajo una persistente lluvia que ponía un poquito más de picante al comienzo de la jornada, pues no suele ser lo que más les guste a los ciclistas para dar pedales.

La salida fue una tanto nerviosa, con varios intento de escapada que no prosperaron y sí ayudaron a provocar numerosas caídas llevándose la peor parte el español Jesús María Manzano (Kelme CB), que tuvo que abandonar como consecuencia de un fuerte golpe en la cadera.

Esos accidentes no frenaron el buen ritmo impuesto desde el principio, aunque la escapada del día no llegaba hasta el kilómetro 52, cuando un ataque del holandés Veneberg y el español León no encontró respuesta, aunque poco después se les unieron el colombiano Ramirez, el también español Vicioso, los italianos Mazzoleni, Piccoli, Lombardi, Caucchioli y Marzoli, el ucraniano Popovych y los alemanes Grabsch y Heppner el más peligroso de todos al estar en la general a 1:32 minutos del líder.

El pelotón de un "tocado" Garzelli no reaccionó y en un abrir y cerrar de ojos, a pesar de la insistente lluvia, el grupo de escapados abría un hueco de 7:20 minutos, en el hito kilométrico 111.

Una diferencia que hizo sonar la alarma en el grupo y con un tímido acelerón lograron rebajar un par de minutos, ventaja que se mantuvo estable, pues los fugados se entendían perfectamente en los relevos y en pelotón principal Mapei no encontraba colaboración.

A falta de unos 15 kilómetros para el final, el español Vicioso demarró y su estela sólo pudo ser seguida por el italiano Mazzoleni. Un tirón que sirvió para descomponer el grupo, aunque poco después entraban otros corredores como el vencedor Lombardi y el flamante líder Heppner.

En el tramo final Vicioso no estaba mal colocado, pero acuso el esfuerzo realizado anteriormente, pues no pudo en su duelo particular con Lombardi que terminó ganando fácil y dejando un día más con la miel en los labios a los corredores del equipo Kelme Costa Blanca. El consuelo de Vicioso, que fue quinto en la etapa, es que pasa a ser el mejor español en la general que ahora comanda el alemán Heppner.

Mañana se disputará la séptima etapa, en un circuito de la localidad mediterránea de Viareggio, al que los corredores tendrán que dar tres vueltas a un circuito de unos 53 kilómetros para completar los 159 que tiene la jornada en la cual, el alto de Pedona, de tercera categoría, será la principal dificultad orográfica.
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