Barcelona gana el clásico con la magia de Ronaldinho

El equipo catalán se apoderó del primer lugar de la liga española con una contundente victoria por 3-0 ante el Real Madrid, en un "derby" que tuvo al brasileño Ronaldinho como autor de dos goles y máxima figura.

19 de Noviembre de 2005 | 17:57 | DPA
MADRID.- Una actuación iluminada del brasileño Ronaldinho encaminó al Barcelona a un contundente triunfo por 3-0 ante el Real Madrid, en una nueva edición del tradicional "derby" que engalanó la 12ª fecha de la liga española.

Ronaldinho fue un verdadero artista en la conquista de dos de los goles del conjunto catalán, que permitieron asentar la apertura que había logrado el camerunés Samuel Eto'o en el estadio Santiago Bernabéu.

El equipo dirigido por Frank Rijkaard logró con esta victoria situarse en el primer puesto de la clasificación con 25 puntos, los mismos que tiene Osasuna, pero la prioridad la tienen los blaugranas por mejor rendimiento en enfrentamientos directos.

El encuentro más esperado jornada dejó en claro que entre los dos grandes del fútbol español existen notabilísimas diferencias. El Barcelona es un equipo, en el que lucen todas sus estrellas y todo se desarrolla a enorme velocidad, con el balón como protagonista. Dio un golpe de efecto en Madrid, de donde salió líder, igualado a puntos con el Osasuna, y con cuatro de ventaja sobre el equipo blanco.

Por contraparte, el Real Madrid parece cansado, aburrido de sí mismo y sin un estilo definido. La diferencia entre los dos equipos fue tan grande que el equipo blanco agradeció que sólo le cayeran tres tantos en contra. Vanderlei Luxemburgo, su técnico, está en una situación delicada.

El Barcelona avisó de sus intenciones desde minutos antes de comenzar el encuentro. Frank Rijkaard decidió incluir al argentino Messi en la alineación titular, la prueba de su ambición, y su equipo plasmó este mensaje desde el primer minuto.

Porque el Barcelona gobernó el encuentro desde el pitazo inicial y apenas tardó nueve minutos en crear la primera ocasión, en un mano a mano entre Eto'o y Casillas que el camerunés mandó fuera. Fue el aviso de lo que vendría seis minutos después.

El equipo azulgrana se adelantó al cuarto de hora, en una acción del siempre vertical Messi, quien acercó el balón hasta el área y allí apareció Eto'o para meter la puntera y mandar el cuero junto al palo izquierdo de Casillas, que apenas tuvo tiempo de reaccionar. Eto'o volvió a cumplir su cita con el gol en el estadio Santiago Bernabéu.

El Real Madrid se sintió herido en el orgullo, pero este argumento es muy pobre cuando se tienen tantas carencias. Su arranque apenas le duró diez minutos, en los que no creó ocasiones y el Barcelona nunca se sintió amenazado.

Los últimos 20 minutos de la primera mitad fueron una exhibición barcelonista. En muchos momentos pareció que sobre el campo había 20 futbolistas azulgranas sobre el campo, tal fue la velocidad con la que se movieron sus jugadores y, por consiguiente, el balón.

Y Messi se reveló como un futbolista genial, siempre trazando diagonales, siempre una pesadilla para sus rivales. Además, Ronaldinho tuvo magia y a Eto'o se le vio con ganas de más. Si acaso, al Barcelona le faltó algo más de decisión para matar el partido.

Esto no impidió que Casillas salvara al Real Madrid en la última jugada de la primera parte, cuando sacó una mano prodigiosa a un potente disparo de Eto'o. La hinchada blanca se rindió a la evidente superioridad del Barcelona y ni siquiera encontraron fuerzas para abuchear al rival, mientras el Real Madrid se fue al descanso sin un solo disparo entre los tres palos.

El segundo acto

Luxemburgo no movió nada tras el descanso y el Real Madrid no cambió: siguió con su juego plano, utilizando el pobre recurso del balón en largo, y sus estrellas tampoco lucieron. En cambio, el Barcelona siguió a lo suyo, sintiéndose un gigante.

En el minuto 52, el árbitro no vio una patada de Roberto Carlos a Eto’o dentro del área que pudo ser penal, y tres minutos después Casillas salvó otro mano a mano, esta vez ante Messi.

Pero el Barcelona no perdonó en el minuto 59, cuando Ronaldinho creó una obra de arte. Tomó el balón en la medular, pegado a la banda izquierda y avanzó hacia adelante; dejó tirado a Sergio Ramos, entró en el área, rompió a Iván Helguera y superó con clase a Casillas. El Santiago Bernabéu, en un documento histórico, se levantó para aplaudir la maravilla de Ronaldinho.

Al Real Madrid sólo le quedó aplicar corazón y dignidad en la derrota. Su primer disparo entre los tres palos llegó a los 75 minutos, en un lanzamiento manso de Ronaldo.

Pero Ronaldinho obró otro pequeño milagro en el minuto 77, cuando hizo otra maravillosa jugar y marcó con un lujo de lanzamiento, cruzando al palo opuesto de Casillas. El Santiago Bernabéu se puso de nuevo en pie para aplaudir y acto seguido los espectadores comenzaron a abandonar el estadio, increpando a todos: directiva, entrenador y jugadores.

El Barcelona dio un golpe de efecto y conquistó el liderato de la forma soñada por su afición: ridiculizando al Real Madrid, goleando en el coliseo blanco y dando una gran exhibición. Ahora mismo, existe una diferencia sideral entre los dos.
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