Carta
de despedida a los funcionarios de la Dirección de Vialidad
Me dirijo a todos Uds.
Para despedirme y agradecerles su comprensión y apoyo durante los ocho
meses que he tenido el honor de dirigirlos.
Constituye
para mi una gran satisfacción haber tenido la oportunidad de conocer
de cerca y en terreno la tremenda obra que realiza esta Dirección.
Ningún grupo humano en Chile hace más por su desarrollo a través
de la inversión que realiza. Pocos aportan más a la calidad
de vida de la gente a través de la construcción y conservación
de sus caminos. Enfrentan con valentía y sin eludir ningún sacrificio
las frecuentes emergencias de derrumbes, inundaciones y terremotos que asolan
al país frecuentemente.
He tenido
la oportunidad al visitar las regiones de constatar el profesionalismo con
que enfrentan su labor y la entrega y coraje ante las situaciones más
diversas. Limpiando avalanchas de caminos de alta montaña cubiertos
de nieve, solo guiados por su experiencia y percepción. Subir como
gatos con una retroexcavadora a la punta de un cerro empinado para desprender
una roca en peligro de caer sobre el camino. Velar una noche más de
100 personas con sus máquinas para despejar al día siguiente
los tacos que producirían el paro de los micreros en Santiago. Y así
suma y sigue.
Me entendí
muy bien con los dirigentes de los gremios de trabajadores de la Dirección,
los que me expresaron su apoyo y pesar por mi partida. Traté de atender
con prontitud las peticiones que hacían en nombre de sus asociados
y compartí con ello la tremenda injusticia que se produce al recompensar
la delicada y pesada labor de los vialinos con remuneraciones tan insuficientes.
Esta es una
situación que debe ser corregida. En el PLAN para la Dirección,
que se ha preparado, se incluye una proposición de bonificaciones a
los Inspectores Fiscales y una repartición entre los funcionarios de
una región del ahorro que consigan de su presupuesto en la realización
del programa comprometido.
Pero sin
duda mi mayor satisfacción es haber formado con los Subdirectores,
Jefes de Unidades.. y Directores Regionales un equipo de trabajo coordinado
y eficiente con los que desarrollamos en un esfuerzo colectivo el PLAN con
las medidas a tomar y las decisiones a asumir en el programa de modernización
de la Dirección. Con este PLAN que ha sido repartido a todos los responsables,
la Dirección tiene un Norte, tiene una camino a seguir y una meta a
alcanzar. Es improbable que quien me reemplace no lo haga suyo, el descabezamiento
de jefaturas que realiza el Ministro es el peligro que se cierne. En todo
caso estoy cierto que mi paso por Vialidad dejará una huella que no
será fácil de borrar.
La renuncia
que he presentado al cargo se debe fundamentalmente a mi desacuerdo con el
estilo de gestión que está imponiendo el Ministro Javier Etcheverry.
Con el loable fin de ordenar financieramente y mejorar la productividad, elige
el camino equivocado de actuar como un fiscalizador y no como un conductor,
de desconfiar de los funcionarios y traer sus propios equipos. De no entender
que la dirección de una institución implica también asumir
su historia, entenderla no necesariamente justificarla, pero si respaldarla
cuando se producen efectos que desintegran la moral funcionaria. Su acción
solo produce la paralización que está ocurriendo.
Ante la ausencia
de otras autoridades he debido enfrentar la defensa del caso GATE en la defensa
de quienes recibieron un honorario por una actividad en Concesiones que completaba
su remnuneración, tal como por otro sistema se hace actualmente. GATE
no es malversación de fondos, ni negociaciones incompatibles, es sencillamente
pagar honorarios para mejorar remuneraciones de funcionarios como se hace
en muchas otras entidades fiscales desde hace muchos gobiernos. Lo pagado
en el MOP ha permitido alcanzar la mayor inversión anual en la historia
del Ministerio bajo la conducción del Ministro Carlos Cruz.
Sin duda
que el costo de desprestigio que he ganado ha sido muy duro para mi y mi familia.
Pero también ha sido valioso el enorme número de personas que
se han acercado a decirme que confían plenamente en mi y que no me
debe tocar la campaña insidiosa de los diarios. Para los cristianos
estas son pruebas que el Señor nos pone en el camino para aquilatar
nuestra valía.
Me voy con la garganta
atravesada por un nudo, pero con la satisfacción de habe rganado tantos
amigos a los que deseo una feliz navidad con sus familias.
Eduardo
Arriagada Moreno
24 de Diciembre de 2002