Declaración
del Departamento de Opinión Pública del Arzobispado de Santiago
Ante las
repercusiones que ha tenido el extenso reportaje publicado por La Nación-
Domingo, el día 9 del presente, sobre presuntas conductas impropias
del párroco de la parroquia San Juan Apóstol de Vitacura, y
donde se expresan además las quejas de algunas personas por no haber
sido escuchadas oportunamente por la autoridad eclesiástica de la Arquidiócesis
de Santiago, el Departamento de Opinión Pública de este Arzobispado,
por especial encargo del Señor Cardenal Francisco Javier Errázuriz,
se siente en la obligación de aclarar lo siguiente:
1.- La conducción
pastoral y la gestión económica de la Parroquia San Juan de
Vitacura durante los últimos años no han dado motivo de preocupación
a la Arquidiócesis. Por el contrario, la buena colaboración
del Padre Patricio Sagredo con los laicos que conforman los equipos pastorales,
de ayuda fraterna y de administración de bienes -incluyendo el comité
económico-, ha sido ejemplar. Los feligreses se refieren a su párroco
con mucho respeto y gratitud por su labor evangelizadora y social.
2.- Durante
el año 2002 el Arzobispado recibió algunas quejas sobre el sacerdote
mencionado. Las quejas eran muy pocas, llegaron firmadas tan sólo dos
de ellas, y contrastaban con el juicio positivo de los colaboradores más
cercanos a la parroquia. Es más, la queja oral presentada por dos ex
empleados de la parroquia al Vicario episcopal de la Zona, nunca fue entregada
por escrito y firmada, como éste se los pidió, debido a la seriedad
con que son tratados estos casos.
3.- El examen
de los testimonios firmados por las personas que decían ser testigos
directos de hechos irregulares mostró su inconsistencia. En uno de
los casos, por ejemplo, se llegó a la conclusión evidente de
que el testimonio no había sido escrito por los firmantes, que contenía
denuncias absolutamente inverosímiles o presuntos hechos a los cuales
los firmantes no podían tener acceso.
4.- Accediendo
a la petición que ha hecho el cura párroco, Pbro. Patricio Sagredo,
se realizará una auditoría externa a la administración
de los bienes de la parroquia, si bien, conforme a la auditoría anterior,
ésta ha sido llevada adelante cuidadosamente por laicos de gran competencia.
Prueba del buen manejo de las finanzas ha sido la construcción del
nuevo templo, sin disminuir en nada el aporte que da la parroquia para las
necesidades pastorales de toda la Arquidiócesis, particularmente en
las Zonas de mayor pobreza.
5.- Junto con alegrarse por el decidido apoyo que están dando los fieles
de la parroquia al P. Patricio Sagredo, el Arzobispado de Santiago deplora
y rechaza la publicación de noticias difamantes, sin examinar suficientemente
la credibilidad de las mismas. Este hecho es especialmente grave cuando el
medio de comunicación que las entrega está vinculado al Estado
y por ende al Gobierno. En este sentido, el Señor Arzobispo ha autorizado
que el sacerdote defienda su fama ante los tribunales.
Santiago,
13 de febrero de 2003