Gobierno recuperó equilibrio fiscal durante el 2000

Al 31 de diciembre del año pasado las cuentas públicas registraron un superávit global equivalente a un 0,1% del PIB, cifra que representa una notable mejoría en relación al déficit de 1,5% del PIB anotado en 1999 y al déficit de 0,5% del PIB que se estimaba al momento de asumir el Presidente Lagos, informó el ministro (s) de Hacienda Mario Marcel.

14 de Febrero de 2001 | 12:11 | ValorFuturo, por Patricia Pacheco
SANTIAGO.- Las cuentas del Gobierno central recuperaron el equilibrio durante el 2000, registrándose al 31 de diciembre un superávit global equivalente a un 0,1% del PIB; cifra que representa una notable mejoría enrelación al déficit de 1,5% del PIB registrado en 1999 y al déficit de 0,5% del PIB que se estimaba al momento de asumir el Presidente Lagos, informó el ministro (s) de Hacienda Mario Marcel.

Una estimación preliminar del balance estructural del año indica que este habría logrado un superávit de 0,4% del PIB, cifra que se compara con un déficit estructural de 0,3% del PIB en 1999, lo que le permite al país acercarse a la meta de lograr un superávit estructural de 1% a fines del 2001.

De esta manera, el Gobierno remitió al Congreso Nacional el informe con la ejecución presupuestaria correspondiente al cuarto trimestre del 2000. Con este trámite se completa la información requerida para efectuar un balance de la gestión financiera del gobierno el año pasado.

Marcel explicó que el resultado de la ejecución presupuestaria el 2000 es producto de un nivel de ingresos levemente superior al estimado en la Ley de Presupuestos de dicho año y de una ejecución de los gastos dentro de lo presupuestado, registrándose un crecimiento del gasto con efecto macroeconómico de 3,1% real, respecto de 1999.

Como producto de lo anterior, también se produjo una mejora significativa del ahorro público, el que se incrementó desde un 2,5% del PIB en 1999 a un 3,7% del PIB en el 2000. Lo anterior le permitió al Gobierno financiar íntegramente sus gastos de capital sin restar recursos al financiamiento de la inversión privada.

En tanto, los ingresos corrientes crecieron en un 11,5% real en el año 2000, superando en un 2,4% lo estimado originalmente en la Ley de Presupuestos. Marcel precisó que entre los factores que contribuyeron positivamente al comportamiento de los ingresos se cuentan la mayor recaudación por concepto de privatizaciones, las que arrojaron ganancias de capital por US$ 665 millones, cifra que supera en US$ 75 millones en lo estimado en el presupuesto del 2000.

Los ingresos tributarios experimentaron un crecimiento de 9,7%, coincidiendo casi exactamente con lo estimado en la Ley de Presupuestos, aún cuando se produjeron algunas diferencias importantes en su composición. De esta manera la recaudación del impuesto a la renta tuvo un rendimiento superior en US$ 360 millones respecto de lo estimado, lo que se explica principalmente por el mayor crecimiento del PIB y una mayor recaudación por concepto de ganancias de capital en la operación renta. Lo anterior se vio contrarrestado por un menor
rendimiento del IVA, producto del menor dinamismo de la demanda interna, y del impuesto a los combustibles, cuya demanda se vio reducida por los incrementos de precios registrados durante el año.

Los ingresos fiscales del 2000 incorporan el efecto de la devolución anticipada de impuestos, que forma parte del conjunto de medidas adoptadas para apoyar la reactivación económica en agosto pasado. Dicha devolución anticipada involucró una menor recaudación neta de US$ 130 millones que si se deduce de las cifras de ejecución presupuestaria incrementaría el superávit global a un 0,3% del PIB y el ahorro público hasta casi un 4% del PIB.

Los ingresos provenientes del cobre también superaron las expectativas iniciales como producto de un mejor precio efectivo (82,2 centavos/ libra versus 75 centavos/ libra en la Ley de Presupuestos), reducciones de costos y reliquidaciones de utilidades de períodos anteriores. Ello permitió que en el 2000 el fisco percibiera ingresos por US$ 517 millones por concepto de impuestos y traspaso de utilidades de Codelco, monto superior a los US$ 440 millones estimados en la Ley de Presupuestos del 2000 y a los US$ 493 millones percibidos en 1999.

Con esto, los ingresos netos de cobre experimentaron un crecimiento real de 6,2% en el 2000, cifra que es especialmente destacable si se considera que entre ambos años se redujeron los giros del Fondo de Estabilización del Precio del Cobre (FEC), desde US$ 459 a US$ 119 millones.

La ejecución presupuestaria de los gastos se ajustó casi exactamente a lo aprobado en la Ley de Presupuesto del 2000, tanto a nivel global como en su composición entre gastos corrientes y de capital. Es así como el gasto con efecto macroeconómico, esto es, deducidos los gastos por intereses, pago de bonos de reconocimiento y compra de títulos y valores, alcanzo un 99,7% de lo originalmente presupuestado. Por su parte, la ejecución del gasto corriente (excluidos intereses y bonos de reconocimiento) y de los gastos de capital (excluida la compra de títulos y valores) fue de un 100% y un 98% respectivamente.

Marcel señaló que lo anterior es destacable por dos razones: por una parte revela un mejoramiento en la eficiencia del sector público para disponer de sus recursos presupuestados puesto que en años anteriores entre un 2% y un 5% del gasto presupuestado quedaba sin ejecutarse. Por otra, indica claramente que la mejoría en el balance global respecto de lo presupuestado se logró no a través de una restricción adicional del gasto, sino como producto de mayores ingresos fiscales.

Los gastos corrientes se incrementaron en un 5,8% en términos reales en el año 2000, sin embargo, gran parte de este crecimiento se explica por un mayor gasto en intereses y bonos de reconocimiento. Si se deduce el efecto de ambas variables el crecimiento del gasto corriente se reduce a un 4,8%.

Agregó que entre los factores que incidieron en el comportamiento del gasto corriente destaca la moderación en la evolución de los gastos en personal que registraron un incremento de sólo un 4,1% cifra que es menos de la mitad del crecimiento anual promedio de los gastos en personal en el período 1990-99 (8,4%). Por su parte, la variable que más incide sobre el crecimiento de los
gastos corrientes corresponde a las prestaciones previsionales, lo que se explica por el significativo crecimiento de los aportes a las cajas de previsión de las Fuerzas Armadas, los aportes al sistema de medicina curativa de libre elección y los subsidios maternales de incapacidad laboral y garantía estatal de pensiones mínimas.

Es así como la suma de estas variables y del pago de bonos de reconocimiento explican un 75% el crecimiento del gasto en prestaciones previsionales entre 1999 y el 2000.

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