Tiroteo con presos amotinados en Brasil deja dos heridos

La Tropa de Choque de la Policía Militar invadió la Cárcel de Carandirú e intercambia tiros con los 11.000 presos rebelados que mantienen a 7.000 rehenes, entre ellas 1.700 niños.

18 de Febrero de 2001 | 18:01 | ANSA, EFE
SAN PABLO.- La Tropa de Choque de la Policía Militar invadió la Cárcel de Carandirú e intercambia tiros con los 11.000 presos rebelados que mantienen a 7.000 rehenes, entre ellas 1.700 niños.

Según las primeras informaciones dos personas resultaron heridas en el tiroteo.

La mayoría de los rehenes está en la Casa de Detención de Carandirú, de la ciudad de Sao Paulo, y en una prisión anexa conocida como Penitenciaría del Estado, las que en conjunto albergan a unos 11.000 presos, todos amotinados, dijo la capitán Mónica Bondezam, una de los portavoces de la Policía Militar.

Según Bondezam, el cálculo sobre los rehenes se hizo teniendo en consideración el número de visitantes que registraron hoy su entrada en ambas cárceles y que no lograron salir, así como la cantidad de empleados de ambos presidios.

Las rebeliones simultáneas, al parecer fueron organizadas por presos miembros de un denominado Primer Comando de la Capital (PCC), una organización dedicada al comercio de drogas, en protesta porque cinco de sus cabecillas fueron trasladados hace unos días de la Casa de Detención de Carandirú a otras cárceles del estado.

La Policía Militar ha confirmado la existencia de motines en 19 prisiones y está esperando la llegada de datos de otras regiones antes de confirmar las versiones de los canales de televisión, que dan cuenta de rebeliones en 32 cárceles.

Las ciudades en las que la policía ya admitió que hay motines con rehenes son las de Sao Paulo (2 cárceles), Campinas (2), Guarulhos, Araraquara, Avaré, Marilia y Tremembé.

También se registran rebeliones de reclusos en las ciudades de Sao Vicente, Presidente Venceslau, Presidente Bernardes, Hortolandia, Assis, Mirandópolis, Sorocaba, Franco da Rocha, Itirapina y Tatuapé.

La situación más tensa se vive frente a la cárcel de Carandirú, la mayor de Brasil, donde centenares de agentes de la Policía Militar están a la espera de órdenes para entrar en el complejo.

Familiares de los presos y de los rehenes se han dado cita en las puertas de esa prisión en búsqueda de noticias y, ante el desespero de algunos que insistían en romper el bloqueo policial, los agentes lanzaron gases lacrimógenos contra la multitud.
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