Sharon sigue intentando formar gobierno

Más de dos semanas después de haber ganado las elecciones a Primer Ministro, el líder nacionalista no ha conseguido todavía formar un ejecutivo de unidad nacional que le de la necesaria estabilidad parlamentaria, y la principal consecuencia hasta ahora de estas negociaciones es un creciente caos y desconcierto en el partido Laborista de Ehud Barak.

22 de Febrero de 2001 | 09:48 | EFE
JERUSALEN.- El Primer Ministro electo, Ariel Sharón, sigue intentando formar un gobierno de coalición con un descabezado y dividido Partido Laborista, mientras en el Ejército toma peso la idea de entrar en zonas bajo control palestino para frenar la "intifada".

Más de dos semanas después de haber ganado las elecciones a Primer Ministro, Sharón no ha conseguido todavía formar un ejecutivo de unidad nacional que le de la necesaria estabilidad parlamentaria, y la principal consecuencia hasta ahora de estas negociaciones es un creciente caos y desconcierto en el partido Laborista de Ehud Barak.

Las dos semanas de contactos están marcadas, además por un incremento de la violencia, con la continuación de la "intifada" palestina en los territorios de Gaza y Cisjordania, la represión armada israelí y atentados terroristas dentro de Israel.

Los laboristas no se ponen de acuerdo sobre qué curso tomar, tanto sobre si se debe entrar en un gobierno de coalición con la derecha como sobre qué carteras se deben exigir, y este caos se agudizó desde que Barak anunció el martes que rechazaba el Ministerio de Defensa, presionado por la oleada de críticas recibidas.

Cada una de las facciones en el laborismo tira para su lado, y si el sector más "paloma", con los ministros Shlomo Ben Ami (Exteriores) y Yosi Beilin (Justicia) a la cabeza, insiste en que el partido debe pasar a la oposición, otro sector aboga claramente por gobernar con el nacionalista Sharón.

Ben Ami y Beilin mantuvieron hoy jueves una reunión con otros representantes del ala más pacifista del partido -opuesta a entrar en un gobierno de Sharón por las repercusiones que tendrá en el proceso de paz- entre ellos los diputados Ofir Pines, Colette Avital y Yael Dayan, y la ministra Yuli Tamir.

En ella decidieron que se encontrarán el domingo con los miembros del Comité Central del partido opuestos a entrar en un gobierno de coalición, la víspera de la reunión del alto órgano de decisión que el lunes debe adoptar una decisión definitiva al respecto.

Otro sector apoya la entrada en un gobierno de unidad con el Likud, aunque algunos ponen como condición que no estén en él representantes de la ultraderecha.

Además, desde el rechazo de Barak al Ministerio de Defensa, los laboristas se han dividido entre quienes quieren esta cartera y la de Exteriores y quienes prefieren Finanzas a cambio del primero.

Sharón ha dado instrucciones a su equipo negociador de que no se entregue el Ministerio de Finanzas a un laborista, mientras ha ofrecido Defensa al veterano político laborista Simón Peres, conocido por sus ideas pacifistas pero artífice del poderío militar israelí.

El secretario general del Partido Laborista, Raanan Cohen, encabeza la corriente que desea obtener la cartera de Finanzas.

Pero Sharóon dijo anoche al diario "Yediot Ajronot" que está decidido a guardar esta cartera para un miembro de su partido, el Likud.

Colaboradores próximos del primer ministro electo señalaron que "al principio dimos a elegir a los laboristas, y eligieron Defensa y Exteriores porque les parecieron las carteras más importantes".

"Nosotros ya hemos decidido la distribución de los otros Ministerios para el Likud y otros partidos asociados, y no vamos a cambiar de idea debido a guerras internas o porque alguien quiera la cartera de Finanzas", agregaron.

Mientras, en el Ejército israelí toma peso la idea de recomendar al Gobierno que los militares entren en las zonas de Gaza y Cisjordania bajo pleno control palestino para poner fin al levantamiento popular.

Esta madrugada, un colono del asentamiento judío de Maalé Adumín -el mayor de Cisjordania, cerca de Jerusalén- resultó herido de un disparo que le hicieron desde otro vehículo en un cruce del norte de Jerusalén, por donde se entra a la ciudad desde la carretera del Mar Muerto.

El alcalde de Jerusalén, el derechista Ehud Olmert, acusó al líder palestino, Yaser Arafat, de tratar de "encender el fuego en Jerusalén para forzar una intervención internacional".

La última víctima mortal en esta espiral de violencia fue un joven palestino de 18 años, muerto en la noche del martes mientras dormía en su casa de Beit Jala, que resultó alcanzada por proyectiles disparados por un tanque israelí desde el vecino asentamiento de Guilo, en la periferia de Jerusalén.
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