Irán propone que Rusia desarrolle el papel de "gendarme mundial"

Al pronunciar un discurso en su último día de visita a Rusia, el Presidente de Irán Mohamed Jatami, señaló este miércoles que luchará contra la injerencia extranjera en el Caspio, Asia Central y Oriente Medio, y apostó por Rusia como nuevo gendarme regional

14 de Marzo de 2001 | 12:10 | EFE
MOSCU.- El Presidente iraní, Mohamed Jatami, propuso este miércoles en Moscú "luchar contra la injerencia extranjera" en el Caspio, Asia Central y Oriente Medio, y apostó por Rusia como nuevo gendarme regional.

En una nueva fase del "Gran Juego" que enfrentó en el siglo XIX a Gran Bretaña y Rusia por el control de Asia Central y Persia, Teherán dejó claro hoy que cuenta con la amistad de Moscú ante los "intentos" de Washington de sustituir a Londres en la partida.

Jatami llamó a la "lucha" contra la presencia de "potencias extranjeras que amenazan la paz regional y global", en un duro discurso cargado de retórica novecentista pronunciado ante la Duma o cámara baja del Parlamento ruso. "La presencia de otros países puede dañar nuestra seguridad. Las raíces de varias crisis regionales están detrás de ella. A partir de ahora, deberíamos preservar la estabilidad en la región nosotros mismos, y Rusia, por su posición en el mundo, puede desempeñar un papel clave", dijo.

Las declaraciones del líder iraní aludían a los activos movimientos de EE.UU. en el mar Caspio -por cuyo petróleo y gas pugnan Occidente, Rusia, los países de la zona e incluso China-, la vecina Asia Central y Oriente Medio, nuevos tableros del "Gran Juego".

El líder iraní respondía también así, en su último día de visita oficial a Rusia, a la decisión tomada ayer por Washington de mantener las sanciones contra Irán, impuestas en 1995 y que impiden las inversiones y comercio con este país. Mañana jueves terminaba el plazo de aplicación de las sanciones, pero la nueva Administración del Presidente George Bush no ha dudado en renovarlas, porque Irán sigue siendo una "amenaza para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de EE.UU.

Rusia tomó partido inmediatamente: "las sanciones no son el medio para resolver los problemas", dijo el ministro de Exteriores ruso, Igor Ivanov, tras reunirse esta mañana con Jatami. Sin embargo, Moscú había dado su asentimiento tácito a las sanciones en la esfera militar en un acuerdo secreto firmado en 1995 con Washington para no vender armas a Irán, del que, sin embargo, en noviembre pasado el Kremlin se retiró.

La prensa rusa subrayó que este paso dejó a Moscú las manos libres para una de las metas de su nueva y agresiva diplomacia hacia sus ex dominios en el Cáucaso y Asia Central: atraerse el apoyo de Irán para frenar la creciente influencia de EE.UU. en la región.

Aprovechando la pasividad del anterior Presidente ruso, Borís Yeltsin, los gigantes energéticos de EE.UU. y Europa ofrecieron las inversiones que requerían los países de Asia Central y el Cáucaso para explotar un petróleo hasta entonces desdeñado por Moscú.

El proyecto de oleoducto Bakú-Ceyhán para transportar el petróleo del Caspio a través de Azerbaiyán, Georgia y Turquía era la principal ventaja de la Casa Blanca ante Moscú, incapaz de competir con firmas como Exxon o British Petroleum.

Pero la llegada de Putin dio un vuelco al interés ruso por su antiguo "patio trasero", con una ambiciosa diplomacia, fusiones de consorcios energéticos y propuestas de nuevas rutas para el crudo, todo ello orientado a la vuelta de Moscú a la región.

Irán, país hasta entonces receloso tanto de americanos como de rusos, puede ser, según analistas como el francés Olivier Roy, la clave para obtener una baza de ventaja en la pugna con EE.UU. En declaraciones recogidas por Radio Liberty, Roy explicó que, además, tanto Irán como Rusia desaprueban un desarrollo prematuro de los países de Asia Central y el Cáucaso que los ponga en brazos occidentales o los convierta en peligrosos competidores económicos.

En este sentido, Ivanov pidió hoy a Teherán su apoyo en "la resolución de conflictos regionales, incluida Asia Central, el Cáucaso, el Golfo Pérsico y Oriente Medio", un papel de gendarme regional que no tendrá más remedio que disputar a EE.UU.

Y como señaló Roy, Irán siempre preferirá ver a Rusia llenando el vacío dejado por la Unión Soviética que a Estados Unidos "o sus aliados saudíes o turcos". La incógnita queda en saber si las repúblicas centroasiáticas y del Cáucaso están dispuestas a recibir con los brazos abiertos a los herederos de sus antiguos amos soviéticos, por muchos votos de paz y estabilidad que ofrezcan.
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