Líderes de la UE reconocen retrasos en su objetivo de liderazgo económico

Los líderes de la UE reafirmaron hoy su objetivo de convertir a Europa en la economía más competitiva del mundo, aunque reconocieron retrasos y, por primera vez, que su crecimiento no será el esperado.

24 de Marzo de 2001 | 15:54 | EFE
Estocolmo.- Los líderes de la UE reafirmaron hoy su objetivo de convertir a Europa en la economía más competitiva del mundo, aunque reconocieron retrasos y, por primera vez, que su crecimiento no será el esperado.

Los Quince se reunieron ayer y hoy en Estocolmo para el primer ejercicio anual de repaso de los progresos conseguidos en la ambiciosa tarea que se pusieron hace un año en la cumbre de Lisboa.

En un contexto "menos favorable" que entonces, por la palpable desaceleración de la economía estadounidense y el estancamiento de Japón, los jefes de estado o gobierno reiteraron su meta de lograr el pleno empleo a finales de esta década.

Para ello resulta "indispensable", según afirmaron en las conclusiones de la cumbre, lograr a medio plazo en la UE un crecimiento aproximado del 3 por ciento, lo que requiere a su vez "acelerar las reformas", además de modernizar el modelo social y aprovechar las nuevas tecnologías.

Pero en la aceleración de algunas reformas económicas fundamentales, los Quince volvieron a tropezar en Estocolmo.

En especial, la creación de un auténtico mercado interior de la energía tendrá que esperar al menos hasta que Francia cierre el período electoral en el que está inmersa, que hace imposible cualquier intento de abrir sus poderosos monopolios estatales en los sectores del gas y la electricidad.

El anfitrión de la cumbre, el primer ministro sueco, Goran Persson, reconoció en rueda de prensa que el resultado de este Consejo Europeo, sobre todo en este aspecto de la liberalización económica, "no fue totalmente bueno", aunque sí "lo suficiente".

"Estamos en un proceso", recordó, y con un pizca de ironía después del tenso debate protagonizado por los primeros ministros de España y Francia, añadió: "ahora, el presidente José María Aznar se encargará del trabajo de obtener la desregulación de los mercados de la electricidad y gas, y estoy seguro de que lo hará con ímpetu".

Aznar presidirá la UE durante el primer semestre de 2002, momento en volverá a revisarse, en la cumbre de Barcelona, el cumplimiento de las promesas de Lisboa.

Por lo que respecta a la liberalización de los servicios postales, los Quince no pudieron sino expresar su deseo de alcanzar un acuerdo antes de que acabe 2001.

En relación con el proyecto de Cielo Unico, bloqueado por la disputa territorial entre España y el Reino Unido a propósito de la colonia de Gibraltar, los gobernantes comunitarios se limitaron a confiar en que "puedan realizarse progresos" antes de su próxima cita de junio, en Gotemburgo.

La falta de avances en torno a la patente comunitaria, objeto de una polémica lingúística y jurídica entre los estados del norte y los del sur, fue otro "motivo de inquietud".

Todos estos tropiezos no ensombrecieron el gran logro del Consejo Europeo de Estocolmo que fue el acuerdo conseguido el jueves por los ministros de Economía y Finanzas, y ratificado hoy, para agilizar el procedimiento de adopción de la legislación financiera sobre mercados mobiliarios.

Una vez alcanzado, el Consejo Europeo pidió "que todas las partes implicadas se esfuercen al máximo por lograr un mercado integrado de valores mobiliarios para finales de 2003".

En el lado positivo de la balanza, Estocolmo también contó con la apuesta decidida de los líderes por el empleo.

La UE no sólo reafirmó que aspira al pleno empleo en 2010, sino que acordó establecer para enero de 2005 unos "objetivos intermedios" para las tasas de actividad en toda la Unión (del 67 por ciento en general y del 75 por ciento para las mujeres).

El apoyo de los más renuentes a esta novedad fue posible gracias a un añadido en el que sólo se "invita" a los gobiernos a que "estudien la posibilidad" de establecer en sus planes nacionales para el empleo unos objetivos intermedios, teniendo en cuenta siempre "sus circunstancias nacionales y regionales particulares".

Además, los líderes acordaron fijar para la UE el objetivo de aumentar la tasa media de empleo de los hombres y mujeres de más edad (entre 55 y 64 años) hasta el 50 por ciento para 2010.

Persson rechazó toda interpretación pesimista sobre lo sucedido en Estocolmo.

"Si logramos este tipo de progresos en cada cumbre durante los próximos diez años, esto funcionará de manera excelente" y las promesas de Lisboa podrán entonces cumplirse.
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