Discurso del Presidente chino Jiang Zemin ante la Cepal Parte II

06 de Abril de 2001 | 10:50 | emol.com
Mirando hacia el futuro, la misión que incumbe a los pueblos del mundo en el nuevo siglo es fortalecer su unidad, ampliar la cooperación y luchar juntos por un mundo bello, en que las diversas naciones puedan disfrutar por igual de la paz y el desarrollo y las diversas civilizaciones, compartir el progreso.

Señoras y señores:

El mundo está experimentando titánicos cambios. La situación internacional se encamina en general hacia la distensión. La evolución sinuosa de la multipolarización mundial, la constante profundización de la globalización económica y el desarrollo vertiginoso de las ciencias y tecnologías, con la informática y las ciencias de vida como núcleo, han incidido de manera significativa en las relaciones internacionales políticas, económicas y culturales e imprimido un nuevo impulso al progreso de la sociedad humana.

Las nuevas condiciones, tendencias y tecnologías han catalizado el desarrollo de las fuerzas productivas y la capacidad creadora y promovido la cooperación y el intercambio entre los países, de modo que el mundo en que vivimos se ha vuelto con mayor diversidad. Asimismo, se ha observado el constante reforzamiento de la posición política y el poderío integral de las numerosas naciones en vías de desarrollo.

Las nuevas competencias, contradicciones y desafíos han dado como resultado un desarrollo poco armonioso del mundo. La meta de democratizar las relaciones internacionales está lejos de verse cumplida. El injusto e irrazonable orden internacional político y económico, en lugar de ser cambiado, se agrava en unos aspectos. Están ensanchándose la brecha entre un Norte rico y un Sur empobrecido y el "abismo digital". Estallan uno tras otro conflictos originados por problemas étnicos y religiosos. Para los países en vías de desarrollo, se han tornado más arduas las tareas para preservar la soberanía, seguridad e intereses nacionales.

Los países en vías de desarrollo encaran tanto la oportunidad de alcanzar un mayor desarrollo como retos que requieren un trato serio. China y América Latina pertenecen igualmente al mundo en desarrollo y, pese a sus distintas condiciones nacionales, se enfrentan con las mismas problemáticas en la promoción de su propio desarrollo. A fin de propulsar el progreso de las naciones en vías de desarrollo y fomentar la paz y el desarrollo internacionales, planteamos las siguientes iniciativas:

- Para los numerosos países en vías de desarrollo es preciso fortalecer la cohesión en un esfuerzo unido por establecer un nuevo orden internacional justo y razonable en lo político y económico; promover con afán la democratización del las relaciones internacionales y propulsar la reforma de los sistemas económico, financiero y comercial internacionales, a fin de defender sus legítimos derechos e intereses y conseguir el derecho al desarrollo en pie de igualdad.

- Es necesario fomentar las consultas para llevar adelante la cooperación Sur-Sur en toda la línea. He aquí la vía importante por la cual los países en vías de desarrollo pueden afrontar juntos los cambios en la situación mundial y afianzar su poderío global y posición internacional. Resulta imperativo redoblar fuerzas para explorar y abrir nuevos canales y formas de cooperación, poniendo en pleno juego sendas ventajas y potencialidades en aras de una complementación mutua y superación compartida, a fin de inyectar un nuevo dinamismo en la cooperación Sur-Sur.

- Hay que participar activamente, a base de igualdad y beneficio mutuo, en el diálogo Norte-Sur para mejorar las relaciones Norte-Sur. Exhortamos a los países desarrollados a tener en cuenta y atender los intereses de las naciones en vías de desarrollo y a cooperar en la solución de los problemas que les aquejan, tales como la carencia de capitales, las pesadas deudas, la vulnerabilidad financiera y el atraso tecnológico. Los países desarrollados y los en desarrollo han de respetarse recíprocamente, mantener diálogos, buscar coincidencias dejando de lado las discrepancias y procurar un desarrollo compartido.

- Es menester trabajar más para potenciar su propia capacidad de desarrollo. Es ésta la vía fundamental por la que los países en desarrollo pueden acelerar su progreso y aumentar su poderío propio. Hoy día, resulta imperativo para nosotros seguir la corriente del desarrollo mundial, aprovechando las oportunidades para recoger lo positivo y soslayar lo negativo de este proceso y, sobre la base de la utilización plena de nuestra superioridad en los recursos naturales y humanos, acelerar la reestructuración económica, fortalecer la ciencia y los servicios educativos y fomentar las industrias de alta y nueva tecnología, a fin de realizar un desarrollo saltando las fases.
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