Discurso del Presidente chino Jiang Zemin ante la Cepal Parte III

06 de Abril de 2001 | 10:52 | emol.com
Señoras y señores:

En esta gira por América Latina y el Caribe, tengo por objetivo principal sostener profundas conversaciones con líderes de Chile, Argentina, Uruguay, Cuba, Venezuela y Brasil, para intercambiar a fondo opiniones sobre los temas de interés común, en un espíritu de "fortalecer el intercambio, aumentar la confianza, promover la cooperación y fomentar el desarrollo compartido", a fin de imprimir un continuo desarrollo a las relaciones de cooperación y amistad sino-latinoamericanas.

Ayer, tuve el placer de efectuar una conversación oficial con el Sr. Presidente Ricardo Lagos e intercambiamos puntos de vista sobre la vinculación bilateral y los relevantes temas internacionales de interés común, llegando a amplias coincidencias. Somos partidarios de que la amistad y el apoyo recíproco entre China y Chile corresponden a los intereses fundamentales de los dos países y pueblos.

China asigna suma importancia al desarrollo de sus relaciones de cooperación amistosa con las naciones latinoamericanas y se pronuncia en favor del papel activo que desempeñan en los asuntos regionales e internacionales. Los años recientes han sido testigo del constante desarrollo de la amistad sino-latinoamericana, la profundización en el conocimiento mutuo, la expansión sólida de los lazos económicos y comerciales bilaterales y el notable afianzamiento del diálogo y la cooperación entre ambas partes. La amistad sino-latinoamericana es capaz de pasar la prueba de la historia.

Séame propicia esta ocasión para dejar en claro, en nombre del Gobierno y pueblo chinos, nuestro serio compromiso de esforzarnos junto con las naciones latinoamericanas por impulsar el establecimiento y desarrollo de las relaciones sino-latinoamericanas de cooperación constante, estable y plena a base de igualdad y beneficio recíproco en el nuevo siglo. A tales efectos, que trabajemos juntos en los siguientes aspectos:

Primero, ahondar en la comprensión mutua y tratarnos en pie de igualdad para hacernos amigos dignos de confianza mutua. Hemos de estrechar aún más nuestras relaciones políticas, aumentar los contactos y diálogos directos entre los altos dirigentes, poner en juego los mecanismos de consulta política ya existentes e intensificar el diálogo y la colaboración entre China y los organismos de esta región, como el Grupo de Río. El pueblo chino está dispuesto a trabajar junto con los pueblos de esta región, para implantar un nuevo modelo de cooperación Sur-Sur.

Segundo, acrecentar consultas y apoyarnos mutuamente para defender nuestros justos derechos e intereses en el plano internacional. Hemos de ampliar diálogos, coordinar posiciones en favor recíproco y respaldarnos mutuamente en los temas que conciernen al papel de las Naciones Unidas y su reforma, la seguridad internacional, el establecimiento de un nuevo orden internacional, la promoción de la multipolarización mundial y la democratización de las relaciones internacionales, así como la defensa de los derechos e intereses legítimos de los países en vías de desarrollo. En las organizaciones y los foros internacionales, como la ONU, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, el Grupo de los 77 y el Foro Asia del Este-América Latina (EALAF), debemos trabajar intensamente para buscar consensos y ampliar la cooperación.

Tercero, ensanchar la cooperación económica y comercial en bien de un desarrollo común basado en beneficio mutuo y reciprocidad. La cooperación económica y comercial entre China y América Latina cuenta con sólidos cimientos y promisorias perspectivas. Nuestro balance comercial en el año 2000 batió el récord, alcanzando los 12.600 millones de dólares norteamericanos. Ambas partes han de explotar potencialidades y, sobre la base de mantener el crecimiento sostenido del comercio bilateral, dar una mayor prioridad al aumento de las inversiones recíprocas y el fomento de la cooperación en el área de altas ciencias y tecnologías. China ofrece un extenso mercado y un ambiente de inversión cada día mejor y acoge favorablemente a los inversores de esta región, a la par de estimular activamente a las empresas chinas a desarrollar negocios en América Latina y el Caribe.

Cuarto, establecer las relaciones de cooperación amplia e integral de cara al futuro y desde un punto de vista de largo alcance. Teniendo en cuenta la amplia comunidad de intereses entre China y América Latina, debemos fomentar la cooperación con una mentalidad más abierta, por métodos más variados y en sectores y dimensiones más amplios. Por ello, vamos a trabajar más por aumentar el intercambio y la cooperación bilaterales a distintos niveles en los campos cultural, educativo, científico-tecnológico y deportivo, en bien de nuestros pueblos.

Los pueblos chino y latinoamericanos, junto con los del resto del mundo, tienen a cargo el gran cometido de propulsar la paz y el desarrollo del mundo. Estamos interesados en aprender de los países latinoamericanos y juntos, vamos a abrazar un mañana espléndido, compartiendo penas y alegrías.

Me asiste la firme convicción de que el XXI será un siglo de cooperación mano a mano entre los pueblos chino y latinoamericanos, comprometidos a crear un hermoso futuro.

Para terminar, quiero dar mi reconocimiento a la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe por su gentil invitación a pronunciar este discurso.

Muchas gracias.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores