Declara testigo clave en asesinato de obispo guatemalteco Juan Gerardi

Rubén Chanax Sontay -quien se hacía pasar como indigente para dormir todas las noches en la entrada de la casa parroquial del prelado- realizó hoy una contundente declaración en contra de los militares que han sido implicados en el asesinato y relató cómo fue preparada la escena del crimen para engañar a los investigadores.

GUATEMALA.- La escena del crimen del obispo católico Juan José Gerardi, que los investigadores encontraron el 26 de abril de 1998, fue alterada por dos militares para desviar la investigación, según relató el lunes un testigo que durante dos años fue pagado por el ejército para vigilar al prelado.

Rubén Chanax Sontay, de 28 años de edad, quien se hacía pasar como indigente para pernoctar todas las noches en la entrada de la casa parroquial de Gerardi, declaró el lunes en la causa que se sigue en contra de tres militares, un sacerdote y una cocinera.

Gerardi, obispo auxiliar de Guatemala, fue asesinado a golpes en el interior de su casa parroquial dos días después de presentar un informe que responsabilizó al Ejército de la mayoría de los crímenes cometidos en 36 años de guerra civil.

Por el asesinato son acusados el ex director de inteligencia militar, coronel Disrael Lima Estrada, su hijo, el capitán Byron Lima, el especialista en armas relacionado al Ejército Obdulio Villanueva, el sacerdote Mario Orantes, asistente de Gerardi y la cocinera de ambos Margarita López.

Chanax, cuya declaración ha sido la más contundente en contra de los militares acusados, irónicamente fue llamado a declarar a petición de éstos.

Custodiado por cinco guardas armados y protegido por un chaleco antibalas, Chanax declaró durante cuatro horas ante el Tribunal. Allí dijo que fue contratado por Lima Estrada para vigilar a Gerardi.

Además, hizo un escalofriante relato de cómo fue preparada la escena del crimen para engañar a los investigadores.

"El 26 de abril en la mañana se me acercaron Byron Lima y Obdulio Villanueva para advertirme que esa noche ocurriría algo en la casa parroquial y que era mejor que no estuviera allí", dijo el testigo al tribunal.

A pesar de la advertencia y conforme a su labor de espía, el supuesto indigente llegó al lugar esa noche. A las diez de la noche, según relató, vio salir a Byron Lima sin camisa de la casa Parroquial. Seguidamente un vehículo llevó a Villanueva, quien llevaba una cámara de video.

"Me ordenaron que entrara al parqueo de la casa parroquial. Allí estaba monseñor Gerardi tirado en el suelo. Me ordenaron que arrastrara el cadáver y lo cambiara de posición. Luego Villanueva me dijo que llevara papel periódico para limpiar el piso", agregó.

Seguidamente, el propio Villanueva llevó un pedazo de concreto que durante tres años se había creído era el arma homicida y el cuerpo fue trasladado al interior de la casa.

Después de ello, el hoy testigo fue amenazado, aseguró. "Si decís algo, vas a quedar como ése", le habría dicho Lima señalando el cadáver de Gerardi. En otra parte de su declaración, Chanax aseguró haber visto en las cercanías del lugar al coronel Lima.

"Está mintiendo, la Fiscalía le ha preparado para mentir, es evidente que está inventado todo", dijo a la AP Roberto Echeverría, defensor de Lima Estrada.

Para la fiscalía, el testimonio de Chanax confirma la hipótesis política del crimen y brinda detalles de cómo ocurrió la muerte.

"Es una declaración decisiva. Pero aún falta el testimonio de otras tres personas que eran pagadas para vigilar a Monseñor (Gerardi)", dijo Mynor Melgar, abogado que representa a la iglesia Católica en la acusación.

Chanax, quien con su declaración se incrimina en el crimen, podría quedar sujeto a proceso, indicó el juez Eduardo Cojulum, que preside el debate.
AP
Lunes, 30 de Abril de 2001, 18:59
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