Embajadas reducen personal ante recrudecimiento de la violencia en Macedonia

Las representaciones diplomáticas en Macedonia, en especial la de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, comenzaron este miércoles a reducir sus actividades y personal ante el inminente quiebre de la tregua entre rebeldes albaneses del UCK-M y las fuerzas federales. En tanto, la OTAN ya tiene listo el contingente de 3 mil hombres que enviará para resguardar la paz.

27 de Junio de 2001 | 16:53 | ANSA
SKOPJE, Macedonia.- Varias embajadas occidentales comenzaron a reducir su personal diplomático en Skopje, ante el inminente fin de la tregua del Ejército de Liberación de Macedonia (UCK-M), en la medianoche de este miércoles, mientras que la OTAN anunció que tiene listo un contingente de 3.000 hombres para una misión de paz en Macedonia.

Los gobiernos de Estados Unidos y Gran Bretaña, por ejemplo, autorizaron al personal civil no indispensable a dejar el país, en tanto Alemania invitó a sus connacionales a no viajar a Macedonia.

El Presidente norteamericano, George W. Bush firmó, también dio dos órdenes ejecutivas que restringen las visitas a Estados Unidos de extremistas albaneses activos en Macedonia y prohíben a ciudadanos norteamericanos financiar a personas comprometidas "en actividades de violencia en aquel país". Uno de los líderes de la guerrilla, cuyo nombre de guerra es "comandante Hoxha", dijo hoy que si el ejército macedonio sigue bombardeando los pueblos albaneses, el UCK-M está dispuesto a terminar la tregua y atacar la capital.

Hoxha dice que ya está en Skopje al mando de dos batallones de guerrilleros.

Fuentes diplomáticas admitieron a ANSA que la inteligencia occidental confirmó la presencia de Hoxha en la capital. "Sabemos que él efectivamente está aquí -dijeron-, pero naturalmente no sabemos con qué intenciones, ni si es verdad que dispone de hombres".

La fuerza de 3.000 hombres de la OTAN pedida por el Presidente macedonio, Boris Trajkovski, para que procesan al desarme voluntario del UCK en caso de acuerdo, están lista, pero se excluye que parta mientras siga la nueva ola de tensión en el país. La fuerza de la OTAN debería recibir en custodia las armas de los guerrilleros, pero sólo si se consigue un acuerdo global entre el gobierno macedonio y los líderes del UCK-M, dijeron voceros del cuartel aliado en Bruselas.

La tensión en Macedonia es muy alta entre otras cosas porque las autoridades macedonias deben demostrar su fuerza militar, después de haber cedido a presiones internacionales concediendo un honorable retiro a la guerrilla que ocupaba Aracinovo. Un gesto que, el lunes, generó la furia de los nacionalistas macedonios que asaltaron la sede del Parlamento.

El ejército y la aviación comenzó hoy a atacar el pequeño pueblo de Nikustak, norte del país, donde se presume que gran parte de los albaneses armados que se fueron de Aracinovo se acuarteló. Dos tiros de mortero disparados por la guerrilla cayeron en la periferia de Kumanovo, importante ciudad del norte; en tanto intensos combates se desarrollan en las alturas en torno de Tetovo, noroeste de Macedonia.

Las fuerzas especiales de la policía reanudaron el control de Aracinovo, ciudad que después de tres semanas de combate quedó reducida a escombros. El retorno de la policía fue presentado por las autoridades de Skopje como la prueba de su victoria militar sobre la guerrilla, aunque en realidad los agentes están acompañados por otras fuerzas.

El martes, el primer ministro Ljubco Georgevski, entrevistado por la televisión del Estado, defendió el acuerdo sobre Aracinovo, pero también aseguró que el ejército macedonio está en condiciones de "destruir a los terroristas albaneses".

Luego advirtió que "los próximos diez días podrán ser muy críticos", para el país, pero no dijo las razones. La afirmación suscitó la ira de los partidos macedonios más pequeños y de las fuerzas políticas albanesas que dijeron al premier que habían utilizado tonos alarmistas.

El diálogo político, único camino para llegar a una solución pacífica de la crisis, viene acompañado de polémicas.

François Leotard, ex ministro de Defensa francés y nuevo representante europeo en Skopje, hoy dijo que "tendrá que dialogar con la guerrilla". La afirmación fue duramente rechazada por Skopje, que niega cualquier forma de negociación con los extremistas.

"Si la declaración se confirma, comentaron fuentes gubernamentales citadas por la radio del estado, la llegada de Leotard no será bien vista".
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