Katharine Graham: La "dama de hierro" de la prensa en Estados Unidos

La mayor prueba que enfretó en su carrera y en el diario fue sin duda el caso Watergate, escándalo político que tomó el nombre del inmueble donde el partido demócrata había instalado en 1972, la sede de su campaña electoral en Washington.

17 de Julio de 2001 | 17:51 | AFP
WASHINGTON.- La vida de Katharine Graham, mujer de gran influencia y magnate de la prensa fallecida este martes a los 84 años, se mezcla con el destino del Washington Post, diario que bajo su dirección adquirió renombre mundial al hacer caer al presidente Richard Nixon por el escándalo Watergate.

Graham nació el 16 de junio de 1917 en Nueva York, donde vivió una infancia privilegiada marcada por la influencia de su padre, Eugene Meyer, que adquirió el Post en 1933.

Ella se describió a si misma como una joven tímida y poco segura de si misma, dominada por una madre con personalidad arrolladora, amiga de Brancusi y de Thomas Mann,

Luego de sus estudios en la universidad de Chicago, Katharine Graham hizo una pasantía como reportera en el San Francisco Chronicle, de California, donde escribió entre otras cosas de "perro atropellados" y las huelgas portuarias.

A los 21 años ingresó a la redacción del diario de su padre, por un salario de 25 dólares, para trabajar en la sección de cartas de los lectores. Pero, su vida profesional se vio interrumpida por su matrimonio con Philip Graham, un seductor y brillante abogado, apasionado de la política, que según ella misma, la liberó de su familia y sus mitos.

Mientras se dedicaba a la educación de sus cuatro hijos y a una vida mundana, Phil Graham recibió la dirección del Post de su suegro en 1948.

Meyer le dio gran parte de las acciones del diario. "Él me explicó que ningún hombre debe encontrarse en posición de ser el subordinado de su esposa y curiosamente, yo estaba de acuerdo con esta idea", escribió ella años más tarde.

Phil Graham transformó al Post en un diario moderno y llegó a jugar un importante papel en el estrecho círculo de poder político de Washington y, según su esposa, obligó a John Kennedy a elegir a Lyndon Johnson como vicepresidente en 1960.

El mundo de Katharine se vino abajo en 1963, con el suicidio de Phil, que sufría de una larga depresión nerviosa sin que su enfermedad hubiera sido jamás claramente diagnosticada. Ella quedó al frente del diario a los 46 años.

La mayor prueba que enfretó en su carrera y en el diario fue sin duda el caso Watergate, escándalo político que tomó el nombre del inmueble donde el partido demócrata había instalado en 1972, la sede de su campaña electoral en Washington.

Apoyando incondicionalmente a los dos reporteros que destaparon el caso, Carl Berstein y Bob Woodward, Katharine resistió sin inmutarse las presiones del presidente de entonces, Richard Nixon, que se vio finalmente obligado a renunciar el 8 de agosto de 1974, en un momento catártico de la historia norteamericana.

Fue en 1974 que se convitió en la primera mujer en ser elegida por el Consejo de Administración de la Agencia Associated Press. En 1993, Graham abandonó la dirección del Post para entregarla a su hijo Donald.

Luego, se dedicó a la escritura de sy autobiografía, llamada "Personal History", que le valió el premio Pulitzer de 1998.
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