Plan de amnistía da esperanza a inmigrantes mexicanos en EE.UU.

Unos 3 millones de mexicanos podrían verse beneficiados por una nueva ley de legalización que les permitiría vivir y trabajar normalmente dentro de Estados Unidos.

18 de Julio de 2001 | 10:21 | AP
HARLINGEN.- La noticia de que el Presidente George W. Bush considera legalizar el estatus de 3 millones de mexicanos en Estados Unidos, ha despertado esperanzas en muchos de ellos de que pronto recibirán el documento que les permita trabajar legalmente.

En la comunidad mexicana de esta ciudad situada a unos 33 kilómetros de la frontera méxico-estadounidense, las familias de inmigrantes ilegales subsisten con trabajos temporales y asistencia pública suministrada a sus hijos que son ciudadanos por nacimiento.

"Si tuviéramos permiso (documentos para trabajar) no estaríamos aquí" comentó Guadalupe Castillo, de 29 años y madre de tres hijos. Ella y sus amigas desean trabajar, no permanecer sentadas viendo televisión.

La situación también es difícil para sus niños.

"Mi hijita, que es ciudadana, me pregunta '¿Mamá, podemos ir al zoológico?' y yo le digo '¿Y qué pasaría si nos detienen? ¿Qué pasaría si me llevan?"', señala Castillo.

Todos tienen amigos y parientes que se beneficiaron con la amnistía de 1986, cuando el Congreso aprobó una legislación que concedía estatus legal a 2,7 millones de inmigrantes. Aurelia Vásquez Obregón dijo que cuando su cuñado obtuvo la 'tarjeta verde', la vida de su hermana cambió completamente. Ahora son clase media y pronto terminarán de pagar su casa.

Pero en el Congreso hay una sólida oposición contra una amnistía.

La medida "motiva a otros a violar la ley al tiempo que aumenta el tiempo de espera para aquellas personas que desde el exterior realizan sus trámites legalmente", señaló el legislador Jim Kolbe, representante de una gran parte de la zona fronteriza del sur de Arizona.

Los inmigrantes viven temiendo a los vehículos de la Patrulla Fronteriza -"La Migra", como llaman en español al servicio de inmigración estadounidense- desplegados por todo el sur de Texas.

Los esposos trabajan en la construcción o en el campo. La demanda de su mano de obra es parte del problema, según Nathan Selzer, de Proyecto Libertad, un grupo de derechos de inmigrantes. Agrega que muchos inmigrantes aceptan baja paga y malas condiciones de trabajo por miedo a ser deportados.

Un programa que se discute en Washington -una especie de plan de trabajadores huéspedes- que posibilitaría a los mexicanos trabajar legalmente durante un periodo, recibir protección legal y luego volver a casa, es criticado por Selzer, quien señala que así, el estatus migratorio está ligado a un empleo en particular y se presta a abusos de los empleadores.
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