Ola de violencia en Irlanda del Norte pone en duda el proceso de paz

En lo que constituye la tercera noche consecutiva de violencia en Belfast, un adolescente protestante murió de un balazo disparado desde un auto, mientras se encontraba cerca de un bar frecuentado por católicos. La violencia de los últimos días entre ambos bandos significa un serio revés a las negociaciones de paz que intentan llevar las autoridades inglesas e irlandesas.

30 de Julio de 2001 | 12:55 | AFP
BELFAST.- La muerte a balazos de un segundo adolescente en menos de un mes y la violencia persistente en Belfast ilustran las amenazas que se ciernen sobre el proceso de paz en el Ulster, a pocos días de una nueva tentativa para sacar a la provincia del punto muerto en que se encuentra.

Un protestante de 18 años, Gavin Brett, murió, y su mejor amigo, católico, resultó herido en el tobillo en Glenglormley (alrededores de Belfast), el domingo por la noche, por disparos efectuados desde un coche, según la policía norirlandesa.

Unas horas más tarde, el ataque fue reivindicado por el grupo unionista "Red Hand Defenders" (Defensores de la mano roja, uno de los símbolos del Ulster). Esta formación está considerada como una de las extensiones de los paramilitares de la UDA-UFF (Asociación para la Defensa del Ulster), la mayor milicia protestante norirlandesa.

La UDA-UFF, opuesta al proceso de paz, anunció recientemente una "campaña" de violencia contra la comunidad republicana católica que hace temer a la policía que los enfrentamientos afecten a toda la provincia.

Un temor que creció este lunes, cuando los "Red Hand Defenders" prometieron que su campaña contra los católicos iba a "ganar en ferocidad en los próximos días, semanas y meses".

Su última víctima, Gavin Brett, era protestante pero se encontraba con un grupo de amigos frente a un club de deportes gaélicos, tradicionalmente frecuentado por la comunidad católica.

Otros dos jóvenes han muerto en la misma calle desde 1997.

"Ironías del destino hacen que la víctima sea protestante", declaró David Ervine, un negociador del Partido Unionista Progresista (PUP), que se dijo impactado "por ver la capacidad que tiene Irlanda del Norte de volver atrás y hundirse en el conflicto", comparándola a Medio Oriente.

El asesinato coincide con la tercera noche consecutiva de violentos enfrentamientos entre jóvenes católicos y protestantes en las calles de Belfast. La policía ha dado cuenta de disparos y lanzamientos de cócteles molotov.

El viernes y el sábado ya se produjeron incidentes entre católicos y protestantes en el norte de Belfast, sacudido desde hace un mes por violencias intercomunitarias.

Gerry Adams, líder del Sinn Fein, brazo político del Ejército Republicano Irlandés (IRA), denunció en Belfast "el intento completamente planificado de empujar a los republicanos a una nueva guerra".

Adams tomó la iniciativa nada habitual de proponer una reunión a representantes de la UDA-UFF y se dijo dispuesto a "escuchar lo que tengan que decir para justificar sus acciones". Esta violencia cobra importancia porque se produce a pocos días de un nuevo intento para sacar al Ulster de su situación de estancamiento político.

Está previsto que a media semana Londres y Dublín presenten propuestas para obtener el desarme del IRA y convencer así al Primer Ministro protestante de la provincia, David Trimble, de que reconsidere su dimisión, anunciada el 1 de julio pasado.

El retraso en la divulgación de las propuestas, que se esperaba el pasado viernes, fue considerado como la consecuencia del descontento de los unionistas por la filtración a la prensa de algunos puntos.

En caso de que su propuesta sea rechazada, el Gobierno británico no tendrá más remedio que convocar nuevas elecciones locales o suspender la autonomía de la provincia.
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