En qué consiste la traqueotomía

Aunque es un procedimiento sencillo y recurrente en pacientes con dificultades para respirar, en mayores de 60 años aumenta sus riesgos.

Procedimiento
- Se hace una incisión en el cuello.

- Se separan los músculos del cuello.

- Se localizan la glándula tiroides y los nervios recurrentes.

- Se hace un corte en la tráquea, en el segundo espacio entre cartílagos traqueales.

- Se introduce una cánula (tubo).

- Se cierra la piel alrededor del tubo con suturas o grapas, que generalmente se quitan a la semana de la operación.
Infografía

SANTIAGO.- La traquetomía es un procedimiento quirúrgico que consiste en hacer una abertura en la tráquea para que funcione como vía respiratoria, permanente o temporal. La abertura rodea las obstrucciones que impiden la inhalación del aire.

Implica la tráquea, músculos, vasos sanguíneos y nervios del cuello.

Al paciente se le hace un orificio en la parte alta de la tráquea (que es el conducto que lleva el oxígeno a los pulmones), habitualmente entre los dos primeros anillos traqueales, unos centímetros por debajo del cartílago tiroides.

Los músculos del cuello son separados con cuidado para no afectar a los nervios que podrían ocasionar alteraciones en la voz y se introduce una cánula o tubo, tras lo cual se cierra la piel alrededor del tubo con suturas o grapas, que generalmente se quitan a la semana de la operación.

La intervención puede realizarse con anestesia local o general, según los pacientes y se desarrollar en un tiempo máximo de 45 minutos.

La operación se realiza para reestablecer la respiración normal, controlar secreciones de nariz y garganta, sobre todo en pacientes inconscientes o cuando éstas no pueden ser expulsadas de manera natural a través de la tos, y la creación de una vía una vía respiratoria en pacientes que necesitan respiración asistida prolongada.

Como toda intervención quirúrgica, aumenta el riesgo en pacientes de más de 60 años, como es el caso del Papa, que ya tiene 84.

Estas operaciones las realizan cirujanos de garganta, nariz y oídos, neumólogos o un cirujano general.

Las posibles complicaciones de este tipo de cirugías son lesiones de los nervios recurrentes, lo que produce afonía; infección de la herida quirúrgica, y hemorragia excesiva. De todas formas, rara vez se producen inconvenientes con estas intervenciones.

En la mayoría de los casos el procedimiento es temporal, el problema es lo que produce la dificultad respiratoria.

Una vez que se quita el tubo, el orificio tiende a cerrar sin ningún problema y pueden comenzar una recuperación completamente normal.
El Mercurio en Internet
Jueves, 24 de Febrero de 2005, 16:57
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