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Egipto teme que se agraven tensiones religiosas tras atentado contra Iglesia

La prensa local exhorta a cristianos y musulmanes a mantenerse unidos, temiendo que la masacre cometida en Nochevieja provocase disputas cada vez más graves entre las dos comunidades.

02 de Enero de 2011 | 18:31 | EFE
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El hecho dejó más de una veintena de fallecidos.

EFE

EL CAIRO.- Un temor generalizado a que se agraven las tensiones religiosas imperaba en Egipto, al día siguiente del atentado contra una iglesia copta en Alejandría que causó la muerte de 21 personas y que el gobierno atribuye al terrorismo internacional cercano a Al Qaeda.  


La prensa egipcia de todas las inclinaciones exhortaba a cristianos y musulmanes a mantenerse unidos, temiendo que la masacre cometida en Nochevieja provocase tensiones cada vez más graves entre las dos comunidades.


"Alguien quiere ver explotar al país" y provocar "una guerra civil religiosa" en Egipto, afirmó el diario pro-gubernamental Rose al-Yusef.


Por su parte, el diario independiente Al Choruk advirtió que "si el plan (de los terroristas) marcha según lo previsto", Egipto podría verse sumergido en una guerra civil como la que ocurrió en Líbano en abril de 1975.


Sin embargo, la estrategia del gobierno de tratar el atentado ante todo como un asunto de seguridad, que atenta contra todos los egipcios sin importar su confesión, fue criticada.


"No será posible contener el impacto de este acto criminal (...) sino haciéndole frente de manera franca y valerosa, sin meter la cabeza en la arena" frente a las tensiones interconfesionales, escribió el diario Al-Masri Al-Yum.


La hipótesis de un coche bomba, barajada en un principio por las autoridades, fue descartada por el ministerio de Interior, que reveló que la masacre fue "probablemente" perpetrada por un kamikaze, que habría llevado explosivos de fabricación casera pero habría seguido órdenes "de elementos externos".


Según un responsable de los servicios de seguridad, fueron detenidas 20 personas para ser interrogadas.


El Presidente egipcio Hosni Mubarak denunció el sábado la implicación de "manos extranjeras" en la matanza.


El atentado, que no ha sido reivindicado, ocurrió dos meses después de que un grupo próximo a la rama iraquí de Al Qaeda, que habría sido responsable del ataque contra una catedral en Bagdad el 31 de octubre, amenazara a los coptos de Egipto si su iglesia no liberaba a dos cristianas que, según ese grupo, están "encarceladas en monasterios" por haberse convertido al islam.


Los coptos, la mayor comunidad cristiana de Oriente Medio, representan entre 6 y 10% de la población de Egipto, de un total de 80 millones de habitantes, la mayoría musulmanes sunitas.


El patriarca de la Iglesia copta, Chenuda III, reclamó que los autores del ataque sean rápidamente detenidos y juzgados, calificando el atentado de acto "terrorista" y "cobarde" que busca "desestabilizar el país".


Las principales autoridades religiosas musulmanas de Egipto, así como el movimiento islamista de oposición de los Hermanos Musulmanes, también condenaron con firmeza la masacre.


El Papa Benedicto XVI expresó el domingo su "dolor" frente a "este gesto cobarde de muerte" que "ofende a Dios y a toda la humanidad".

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