Protesta desbarata reunión entre miembros del Partido Socialista francés y el Gobierno de Francia

El Gobierno francés ha tenido problemas, sobre todo por el escándalo de Cahuzac, que amenaza al ministro de Finanzas, Pierre Moscovici, quién asistió a la reunión del PS y que se limitó a replicar a los manifestantes que "no se pueden tomar decisiones bajo presión".

13 de Abril de 2013 | 09:16 | EFE

PARÍS.- Una protesta de trabajadores de la fábrica de Aulnay del grupo automovilístico PSA Peugeot Citroen desbarató la reunión de este sábado en París del consejo nacional del Partido Socialista francés (PS) en la que participaban varios miembros del Gobierno, incluido su primer ministro, Jean-Marc Ayrault.


Los servicios de seguridad encargados de garantizar la tranquilidad del consejo nacional del PS en la Ciudad de las Ciencias y la Industria se vieron desbordados por varias decenas de trabajadores de Aulnay, una factoría al norte de París cuyo cierre está programado para comienzos de 2014.


Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, y una vez que los manifestantes hubieran desplegado pancartas en el estrado, el primer secretario del partido, Harlem Désir, optó por dejar que los huelguistas de PSA hicieran público su discurso para que se calmaran los ánimos.


El delegado de la Confederación General de Trabajadores (CGT) Jean-Pierre Mercier señaló a los miembros del "parlamento socialista" que si ellos se habían sentido "traicionados" por el anterior ministro de Hacienda, Jérôme Cahuzac, que dimitió el mes pasado tras reconocer que tenía una cuenta en Suiza, los empleados de Aulnay se sentían también "traicionados".


Mercier se quejó de que el Gobierno no interviniera para impedir el cierre de la factoría, dentro de un plan social de PSA presentado el pasado verano y que contempla la supresión de 8.000 empleos en Francia.


El sindicalista se quejó de que la dirección de la compañía automovilística "no quiere negociar" y reclamó "un mediador" que "pueda poner el poder político del Gobierno en la balanza para que al menos" no acaben en el paro.


Cuatro de las seis centrales sindicales de Aulnay han dado su visto bueno al plan de acompañamiento a la reestructuración, que ofrece recolocaciones o ayudas para buscar una alternativa a los trabajadores que dejarán de ser asalariados de PSA.


Ayrault, que fue sacado por sus agentes de seguridad cuando comenzó el incidente, había defendido su línea política frente las voces de otros ministros socialistas que han pedido un giro a la izquierda y, sobre todo, la modificación de la política de ajustes.


"Yo creo en una izquierda que asume sus responsabilidades", subrayó el primer ministro, tras haber señalado que "siempre ha habido una parte de la izquierda que ha soñado con los ideales".

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