El Papa celebrará la misa de este domingo dando la espalda a los fieles

En la ocasión, Benedicto XVI bautizará a 13 niños y vestirá de la misma forma en que lo hacía Juan Pablo II.

12 de Enero de 2008 | 16:06 | ANSA

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Benedicto XVI celebrará mañana por primera vez en los últimos decenios la misa con la espalda dirigida a los fieles y la mirada hacia la Cruz en la Capilla Sixtina, durante la cual bautizará a 13 niños.


Para ello será usado el antiguo altar de la Capilla, el que se encuentra al lado de la pared y bajo el Juicio Universal, con lo que se suspende el uso del altar especial llevado sobre una tarima móvil, utilizado durante todo el pontificado de Juan Pablo II.


La oficina de celebraciones litúrgicas del Papa informó, además, que la celebración tendrá lugar del modo habitual y será utilizando el misal ordinario, o sea, el introducido por Pablo VI tras el Concilio Vaticano II.


"Se consideró celebrar en el altar antiguo para no alterar la belleza y la armonía de esa joya arquitectónica, preservando su estructura desde el punto de vista celebrativo y usando una posibilidad contemplada por la normativa litúrgica", explicó la entidad del Vaticano. 


"Esto significa que en algunos momentos el Papa se encontrará con las espaldas dirigidas a los fieles y la mirada a la Cruz, orientando así la actitud y la disposición de toda la asamblea", expresaron.


No sorprende que Benedicto XVI haya querido restaurar el uso del antiguo altar de la Sixtina, la primera novedad litúrgica del nuevo responsable del ceremonial de la casa pontificia, monseñor Guido Marini.La tradición de los ritos, la riqueza de las liturgias y de los cantos, el esplendor arquitectónico de los mismos lugares sagrados: todo, explicó en varias ocasiones Ratzinger, debe llevar a los fieles a sentir y a celebrar a Cristo.


En homenaje a su predecesor, Benedicto XVI vestirá los mismos paramentos de Karol Wojtyla y realizará muchos de sus gestos: tomará, por ejemplo, el agua de la fuente de bronce, realizada hace algunos años por el escultor Lello Scorzelli, el mismo autor del pastoral usado durante todo el pontificado de Juan Pablo II.


Como habitual, luego hará caer el agua sobre la cabeza de los 13 pequeños a los que bautizará utilizando una conchilla dorada, lo que tiene un profundo significado, pues la conchilla hace reflotar la idea del peregrinaje.