"El grito" de Munch y su influencia en la pintura del Siglo XX

Con el cuadro "El grito" (Skrik) del pintor noruego Edvard Munch (1863-1944) como eje central, el Museo Arken de arte moderno de Dinamarca presenta un conjunto de obras de la segunda mitad del siglo XX.

02 de Febrero de 2001 | 09:55 | EFE
COPENHAGUE.- Con el cuadro "El grito" (Skrik) del pintor noruego Edvard Munch (1863-1944) como eje central, el Museo Arken de arte moderno de Dinamarca presenta un conjunto de obras de la segunda mitad del siglo XX, que reflejan la influencia del simbolista nórdico en sus contemporáneos.

La colección que exhibe Arken del 3 de febrero al 5 de junio, se completa con los trabajos de una docena de artistas, entre ellos el español Antonio Saura, y la cubana Ana Mendieta.

El británico Francis Bacon, el alemán Joseph Beuys, el estadounidense Andy Warhol y el danés Per Kirkeby, son algunos de los nombres que completan la muestra titulada "El eco del grito".

En colaboración con el Museo Munch de Oslo, Arken ha reunido 25 óleos, así como varios dibujos y litografías de Munch, en torno a la primera de las tres versiones de "El grito", realizada en 1893.

La exposición tiene por objeto "mostrar la influencia de Edvard Munch en la pintura posterior a la segunda guerra mundial", dijo el responsable de la muestra, Holger Reenberg.

"De hecho, "El grito" puede expresar los horrores del holocausto visto desde la perspectiva de la posguerra", afirmó.

El conocido cuadro ha sido considerado como el reflejo del estado existencial de la sociedad occidental de finales del siglo XIX, cuando "Dios pierde protagonismo en el día a día de la humanidad", según uno de los críticos de Munch.

A finales de 1859, Charles Darwin dio a conocer su teoría sobre el origen de las especies, según la cual el universo no había sido creado por Dios en seis días, sino que era el resultado de millones de años de evolución.

"En este contexto de sustitución de las creencias divinas por el conocimiento racional, donde la concepción clásica de vida y muerte deja de tener valor, se extiende un sentimiento de inseguridad y miedo", que Edvard Munch plasma en "El grito", recordó Reenberg.

Pese a su referencia a una situación de hace más de un siglo, el carácter simbólico de las obras de Munch hace que su mensaje sea actual, ya que cada cual puede ver reflejados en su pintura sus miedos, inseguridades y sentimientos.

El propio Saura se basó en la pintura de Munch "Tarde en la calle Karl Johan" (Aften paa Karl Johan), de 1892, para realizar en 1985 y 1997 sendas interpretaciones, que también se exponen en Arken.

De la cubana Ana Mendieta se presenta una serie de tres fotografías que bajo el título "Acerca de dar la vida" recogen tres momentos de una representación que la artista realizó en Iowa en 1975.

Esta obra está acompañada de una instalación de vídeo de la creadora serbia Marina Abramovic, junto a varios dibujos de Joseph Beuys, recreando todos ellos una serie de trazos de Edvard Munch en torno a los temas de la muerte y la mujer.

Toda la exposición del museo danés de arte moderno muestra cómo un cuadro que había sido considerado indecoroso por parte de la burguesía de su época, ha pasado a ser aceptado hasta el punto de que sus reproducciones se han convertido en uno de los recuerdos más vendidos en todo el mundo.

El museo Arken, a 18 kilómetros al sur de Copenhague, fue inaugurado en marzo de 1996 y es obra del arquitecto danés Soeren Robert Lund, quien creó una forma similar a la quilla de un barco encallado en las dunas de la costa danesa del Báltico.
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