El afán por ser nominado al Oscar

Para ganarse el corazón de los cerca de 5.600 electores de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas,los estudios gastaron millones de dólares en publicidad y las estrellas no tuvieron reparos en mostrarse ante el público.

03 de Febrero de 2001 | 12:39 | AFP
LOS ANGELES,EE.UU.- Aunque falta todavía más de una semana para el anuncio de los candidatos a los Oscar, el 13 de febrero, la campaña por las estatuillas más preciadas de la meca del cine lleva meses en plena ebullición.

Para ganarse el corazón de los cerca de 5.600 electores de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas que disponían hasta este pasado viernes para elegir a sus candidatos a los Oscar, los estudios gastaron millones de dólares en publicidad y las estrellas no tuvieron reparos en mostrarse ante el público.

"Todos hemos estado trabajando hasta el último momento con la esperanza de llamar la atención de los votantes de la Academia, para asegurarnos de que vean nuestras películas", declara Steve Elzer, portavoz de New Line Films, que este año apuesta fuerte por la dramatización de la crisis de los misiles de Cuba "Thirteen Days".

A veces los electores necesitan "un pequeño empujón" para ver las más de 200 películas competición, agrega Laura Sosin, de Lions Gate Films, una productora que promueve "Shadow of the Vampire".

Lo que está en juego no es sólo el honor del premio, sino también el oro de la taquilla. Un Oscar en la ceremonia del 25 de marzo puede traducirse en millones de dólares entre entradas de cine, vídeo y DVD.

Numerosos actores, entre ellos el niño británico Jamie Bell ("Billy Elliot"), el veterano Geoffrey Rush ("Quills") y la francesa Juliette Binoche ("Chocolat") han sido entrevistados en televisión.

Los promotores de la fantasía de artes marciales "Crouching Tiger, Hidden Dragon" lograron un gran golpe cuando los protagonistas de la cinta, Chow Yun-Fat y Michelle Yeoh, coparon la portada de un número especial sobre los Oscar del semanario Entertainment Weekly.

No siempre fue así. Willem Dafoe, barajado entre los posibles candidatos al Oscar de mejor actor secundario por su papel en "Shadow of the Vampire", recuerda bien la primera vez que fue elegido finalista en ese apartado por "Platoon" (1986), una película de Oliver Stone sobre la guerra de Vietnam.

"Me enteré de que era candidato cuando me llamó la niñera de mi hijo", declaró recientemente Dafoe al diario Los Angeles Times. Desde entonces, la campaña ha cobrado intensidad. Los anuncios en la prensa especializada "se han incrementado en los últimos años" , explica un responsable de la Academia, Ric Robertson, cuya oficina establece las reglas de la campaña.

Pero el público no percibió realmente el fenómeno hasta hace dos años, cuando tras una agresiva y onerosa campaña Miramax acaparó siete Oscar, incluido el de mejor película para "Shakespeare enamorado", que derrotó al claro favorito "Salven al soldado Ryan".

La Academia tiene ahora reglas estrictas que prohíben los regalos promocionales, las campañas telefónicas organizadas y las invitaciones a sus miembros a recepciones y otros eventos.

El cambio se produjo a raíz de "la revolución provocada por el envío de cintas de video a los miembros a principios de los 90", explicó Robertson. "Llamaba más la atención el paquete que todo los demás", agregó.

Pero eso no ha frenado a las "oficinas de premios" de los estudios. Lions Gate ofrece "para consideración" de los miembros de la Academia, "Shadow of the Vampire" en los apartados de mejor película, mejor actor (John Malkovich), mejor actor secundario (Dafoe), mejor actriz secundaria (Catherine McCormack) y otras categorías.

"Tratamos de ser optimistas", explica Sosin. Otros estudios tienen que luchar contra el mito de que los electores tienen la memoria corta.

"Erin Brockovich" se estrenó en marzo pasado, pero Universal Pictures se gastó recientemente entre 100.000 y 150.000 dólares multiplicados por dos para plasmar la cara de Julia Roberts en un anuncio de doble página a todo color en los diarios Los Angeles Times y en el New York Times.

DreamWorks hizo lo mismo con "Gladiador" y con "Almost Famous".
"Si una película se estrena muy pronto, hay que diseñar una estrategia para infundir un nuevo interés en el momento de los Oscar", declaró en el diario "The Angeles Times" Terry Curtin, de Universal.

Los organizadores esperan, sin embargo, que la gente se acuerde del motivo principal de estos premios. "Lo que quiere la Academia es que toda la atención se centre en las películas", dijo Robertson. "Y cuando los periodistas escriben más del embalaje que de las películas, es contraproducente", añadió.
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