Deudas y locuras de un comediante

Cuatro días estará en cartelera "El día del juicio", montaje de Andrés del Bosque, el mismo actor que invitaba en un spot publicitario a pedir préstamos y ahora mantiene una deuda judicial por $12.000.000. Este drama lo acicateó a escribir esta historia que se estrena el 4 de abril en la sala Antonio Varas.

SANTIAGO.- Aunque mantiene actualmente una deuda de doce millones de pesos ("el desacuerdo económico era de unos 600 mil con dos actores"), Andrés del Bosque mira la realidad tal como es: sin mucho optimismo y con cierto pragmatismo, como sinonimia de tragicomedia.

La obra El día del juicio habla sobre los sufrimientos y locuras que vive un deudor, situación de similares características que vivió Andrés del Bosque"Sólo estoy condenado a pagar la deuda, negociar, como la misma deuda de los países pobres a los ricos, y a la espera de que, como dijo el Papa, condonen todas las deudas", reflexiona el creador de la compañía Teatro Circo Imaginario y protagonista de la obra Las siete vidas del Tony Caluga.

Tal experiencia laboral-judicial -más la influencia de la farsa francesa Les morts vivants y La viuda de Efeso (episodio del Satyricon de Petronio)- dio como fruto un guión teatral titulado El día del juicio. Este aborda el drama de un deudor cualquiera, que de tantos círculos viciosos y trámites judiciales, burocráticos, y lejanías de los amigos, se vuelve loco. De remate.

¿Cómo llegaste a endeudarte con, se supone, dos compañeros de labores, artistas?

"Me ocurrió con dos compañeros, pero lamentablemente mi relación laboral tiene orígenes en el gremio medieval, en una relación circense, de maestro a aprendiz. No comprendí que del momento que hago un proyecto, estoy beneficiado por algún fondo, me convierto en un patrón... y hay que tener previsión, hay derechos de trabajadores, muy distinta a la relación que se generó en un principio".

Así nació esta tragicomedia del comediante loco, convencido de que estaba muerto...

"La tragedia real pasa a ser un espectáculo cuando lo llevo a lo imaginario, y ahí pensé que, tras deudas, embargos, sin trabajo, la coerción a tu propia libertad, uno podría terminar muerto de tanta locura. Es lo que le ocurre a este personaje, se comporta como un cadáver: no come, no ríe, no ama, no habla... inicia su propio velorio, al que llega su mejor amigo, un vagabundo".

En tal ficcionario ambiente, el vago se viste con los ropajes del comediante y relata la vida del muerto, como en ciertos ritos mortuorios. Reconoce a parientes del difunto y te lleva por recovecos desconocidos. "El tema de las deudas es un mundo ilusorio, es como El proceso de Kafka, en que no se sabe de qué se está acusado, y el armazón del poder entrega ciertos lineamientos para coartarte y confundirte", sostiene Del Bosque.

No obstante esta historia se contradice con aquel actor, tú, que invitaba a la gente en los años 80 a endeudarse en su spot publicitario...

Me tocó jugar el rol de invitar a todo Chile a pedir plata prestada a financieras, y al final me cagaron a mí, recuerda el actor y creador de la compañía Teatro Circo Imaginario"Son las ironías del destino. Me tocó jugar el rol de invitar a todo Chile a pedir plata prestada a financieras, y al final me cagaron a mí (...) Quiero destacar el precedente jurídico que deja mi caso: quien emprenda un proyecto y reciba ayuda monetaria, inmediatamente se convierte en un patrón. Hay un término a las relaciones de igual a igual, y peligro a la creación, como ocurre con los 25 sancionados por el Fondart al no cumplir con los plazos de entrega".

Plazos que, en el caso de este montaje, sólo estará cuatro días en la sala Antonio Varas -a partir del miércoles 4 de abril, por invitación de Raúl Osorio-, tras un periplo por las ciudades de Regio Emilia, Italia; Temuco, Chile; Washington (Festival de Teatro Hispanoamericano) y Nueva York (Teatro de Repertorio Español), en Estados Unidos.

"Serán sólo cuatro días sin un día de estreno, ya que al igual que los funerales, en más días el muerto se empieza a descomponer", añade el actor, quien en el montaje se hace acompañar por una marioneta y Francisco Sánchez -músico y quien realiza el papel del vagabundo, su alter ego-.

Tras ver la obra, ¿hay una vuelta a sonreír con la realidad?

"Este país tiene todo tipo de deudas: habitacionales, financieras, donde la dinámica es hipotecar tu propio futuro, dejar de soñar y no permitir ilusionarse. Más que una vuelta a sonreír, hablaría de una convivencia, porque no siento que se haya solucionado el asunto, tengo que llevar las dos cosas: lo trágico y lo cómico, encarar con risa algunos momentos serios".

Después del montaje, a Andrés del Bosque lo espera en octubre una conferencia y presentación de El día del juicio en la Universidad Nacional de México (UNAM) y quizá antes, en julio, una eventual invitación al Festival de Teatro de Cuba.
Marcelo Cabello, emol.com
Martes, 3 de Abril de 2001, 17:48
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