"Betty la Fea" termina hoy en Colombia con matrimonio de protagonistas

A pesar del hermetismo que rodeó los capítulos finales de la telenovela, logró filtrarse a los medios la grabación de la pedida de mano de la novia y el matrimonio en una iglesia del barrio bogotano de Santa Teresita.

08 de Mayo de 2001 | 12:47 | EFE
El matrimonio de Betty y Armando. BOGOTA.- La telenovela "Yo soy Betty la fea", una de las más exitosas en la historia de la televisión colombiana, y que ha sido vendida a más de veinte países, emitirá esta noche su último capítulo y terminará con un final feliz: la boda de sus protagonistas Beatriz Pinzón y Armando Mendoza.

El último episodio del "culebrón", que comenzó a transmitirse en octubre de 1999 y emitió casi 350 capítulos de media hora, será la boda entre la fea "Betty" (Ana María Orozco) y "Armando Mendoza" (Jorge Enrique Abello), el final que más esperaba el público, según las encuestas locales.

La telenovela, que ha sido vendida a canales de televisión de América y Europa, y se basa en libretos de Fernando Gaitán, comenzó su desenlace la semana pasada, cuando se insinuó que finalmente la economista "Betty" aceptaba caer en brazos de su amado y esquivo "Armando", el heredero de la empresa "EcoModa".

Los capítulos finales de la telenovela, producida por el canal privado "RCN", estuvieron rodeados de hermetismo, pero logró filtrarse a los medios la grabación de la pedida de mano de la novia a su padre, el quisquilloso jubilado "don Hermes", y el matrimonio en una iglesia del barrio bogotano de Santa Teresita.

La telenovela giró alrededor de la firma de alta costura a la que la talentosa economista "Betty" llegó siendo una tímida y torpe secretaria que escaló varios cargos hasta llegar a la presidencia y se convirtió en propietaria por argucias legales de "Armando", que casi deja a su familia en la ruina.

Las notas cómicas de la serie corrieron por cuenta del "cuartel de las feas", cuatro secretarias chismosas y una modista vieja, amigas incondicionales de "Betty", que la defienden de las detestables propietarias y modelos de "EcoModa".

"Yo soy Betty la fea" alcanzó niveles de audiencia sin precedentes en la televisión colombiana y también se hizo popular allende las fronteras, primero en canales de otros países latinoamericanos y más tarde en la televisión hispana de Estados Unidos.

Este éxito disparó las tarifas publicitarias de los anuncios, que llegaron a valer 14.000 dólares el minuto, los ingresos del canal y -aunque los artistas lo niegan- los honorarios de los protagonistas.

La producción fue vendida en Ecuador, Panamá, Venezuela, Perú, Guatemala, Costa Rica, República Dominicana, Nicaragua, Bolivia, Chile, Argentina, México, El Salvador, Paraguay, Honduras, Puerto Rico, Uruguay, Brasil, España, Rumania y EE.UU. ("Telemundo"), entre otros.

La telenovela desató un auténtico furor que incluyó concursos de la mejor "Betty" en varios países, la venta de muñecas con su cara, álbumes de láminas adhesivas con los personajes, y rifas de automóviles entre los compradores de detergentes.

Con el fin de "Betty" terminaron para Ana María Orozco, su estrella indiscutible, veinte meses de grabaciones y se abren ahora interesantes ofertas de trabajo en otros países.
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