EMOLTV

Stone Temple Pilots cierra Maquinaria con un show condensado y sin riesgos

El mismo concierto que se vio en 2010 en la Arena Movistar, fue prácticamente reproducido en esta nueva presentación de los norteamericanos, quienes pusieron el punto final al festival.

14 de Noviembre de 2011 | 07:07 | Por Sebastián Cerda, Emol
imagen
El Mercurio.

SANTIAGO.- Esto de venir dos veces en tiempos distintos de una misma promoción, no es tan extraño cuando la proyección del negocio es positiva. Si no, que lo digan Iron Maiden o Faith No More (y mejor ni hablar de los latinos).


Sin embargo, las variantes suelen ser la norma de esos casos, tanto para que los fans que van a todas no se sometan a un simple déja vu, ni para que los músicos se arriesguen al tedio de la repetición.


Pero ésa en ningún caso fue una preocupación para los integrantes de Stone Temple Pilots, que en su regreso a Chile tras un año de su primera visita, simplemente condensaron el mismo show que entonces trajeron a la Arena Movistar.


Al respecto, el segmento inicial es claro. "Crackerman", "Wicked garden", "Vasoline", "Heaven and hot rods", "Between the lines" y "Hickory dichotomy", se suceden exactamente en el mismo orden de aquella ocasión, y lo que viene después sólo tiene algunos temas retirados del repertorio para dar con el tiempo total previsto (apenas una hora).


Así "Big empty", "Plush" e "Interstate love song" suenan luego en el show de cierre de Maquinaria, ante una audiencia de unas diez mil personas que siguen hasta último momento en el entorno del escenario.


Si alguna de ellas estuvo en el recinto de Parque O'Higgins hace un año, entonces se encontró con sólo una sorpresa, aunque de envergadura. Se trata de "Big bang baby", uno de los temas que consolidó las búsquedas propias de STP a fines de los 90, por fuera del contexto grunge.


Las demás novedades no siempre fueron agradables. Allí está la falta de aire de Scott Weiland y sus dificultades para dar con algunos tonos, así como el tránsito por momentos desapasionado de Robert DeLeo, Dean DeLeo y Eric Kretz. De todos modos, son detalles que se derivan de un entrenamiento parejo y mecánico, lo mismo que permite que el libreto se reproduzca firme y seguro.


Con ese paso al menos irregular, el grupo cumplió con la misión de poner el punto final al evento que se tomó el fin de semana musical chileno, retomando los aires de rock enfatizados el sábado, pero extraviados en la diversidad de un domingo variopinto.


Tiga aún hacía la fiesta en el Lenovo Stage mientras el telón se bajaba en el resto del Club Hípico. Con la electrónica de fondo, ya comenzaban a circular los recuerdos de dos jornadas en que todas las formas de descargar una guitarra encontraron su lugar. Desde la mirada emotiva de Alice In Chains, al virtuosismo de Primus, pasando por la electricidad de Sonic Youth, la rabia de Down, la cercanía de Faith No More y el poderío de Megadeth.


Tras el ensayo de 2010, Maquinaria definitivamente encontró su lugar en la agenda anual, por lo que al apagar las luces de esta edición 2011, el horizonte ya puede ponerse en el año entrante. El Club Hípico, entonces, volverá a ser el punto de encuentro.

EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?