Higiene: Principal arma para combatir la Hepatitis A

Tomar sólo agua potable, lavarse muy bien las manos antes de comer y después de ir al baño, mantener la casa aseada y desinfectar, o mejor aún cocer las verduras antes de ingerirlas, son medidas recomendadas por el Ministerio de Salud para evitar adquirir la enfermedad.

02 de Agosto de 2000 | 13:17 | El Mercurio Electrónico
SANTIAGO.- El país podría volver a vivir un brote de Hepatitis A como el que se presentó en 1990 y que afectó a miles de personas especialmente en Santiago, Valdivia, Temuco y Taltal, si la población no toma medidas preventivas relacionadas especialmente con la higiene.

En 1990 Chile le ganó la batalla al cólera gracias a la fuerte campaña de limpieza con que el país la enfrentó. Y en esa oportunidad no sólo se derrotó la enfermedad, sino que también muchas otras patologías infecciosas que atacan al sistema digestivo.

Pero cuando la campaña perdió fuerza la población aminoró su temor a la enfermedad y dejó de lado las medidas de limpieza que previenen patologías como la que en los últimos días ha brotado en San Felipe, la Hepatitis A.

La hepatitis viral es una enfermedad que puede ser provocada por diferentes agentes, siendo en Chile la más común la del tipo A, producida por un heptovirus que inflama el hígado y que principalmente afecta a niños y adultos jóvenes. También existe la Hepatitis B que afecta a un porcentaje ínfimo de la población chilena, y la menos conocida es la del tipo C.

Los síntomas son parecidos en todas ellas: decaimiento, dolor abdominal, orina color té cargado, deposociones blanquizcas e ictericia. Lo que las hace distintas es el período de incubación, de recuperación y la vía a través de la cual se transmiten.

En el caso del tipo A, que es el que está afectando a la quinta región donde se ha hospitalizado 3 personas debido a la enfermedad, la vía de transmisión es fecal. El virus es eliminado en las deposiciones del afectado e ingresa al organismo de quien se contagia a través de alimentos preparados con manos mal lavadas, verduras regadas con aguas servidas o mariscos crudos de lugares contaminados.

La enfermedad tiene diferentes formas de presentarse. En una de ellas el hígado se inflama, luego hay una aparente mejoría y dos o tres meses después se inflama otra vez. La otra es la hepatitis clínica común, que dura aproximadamente 30 días desde que aparecen los síntomas hasta la mejoría total. En ésta se produce daño hepático, pero reversible con al menos 1 mes de reposo y una dieta liviana y sin grasa que permite al hígado trabajar menos, es decir no es crónica, como sí lo son las del tipo B y C.

¿Cómo prevenir?

El Ministerio de Salud apunta en sus campañas de prevención especialmente a la higiene: tomar sólo agua potable, lavarse muy bien las manos antes de comer y después de ir al baño, mantener la casa aseada y desinfectar, o mejor aún cocer las verduras antes de ingerirlas.

Pero estas estrategias no siempre resultan, especialmente en el caso de los escolares que son los principales afectados y agentes de contagio, porque llevan el virus desde el colegio a la casa o vice versa.

Desde 1995 existe en Chile y en al menos 40 países,la vacuna llamada "Havrix pediátrica" del Laboratorio SmithKline Beecham, que fue investigada en la Universidad Austral de Valdivia, y que cuenta con la aprobación del Instituto de Salud Pública y con el respaldo de la Agencia Federal de Administración de Alimentos y Drogas de Estados Unidos (FDA). La vacuna puede ser adquirida en farmacias por un costo que supera los diez mil pesos cada dosis.

Un adulto para estar inmune requiere de tres dosis, que son inyectables. En Chile es aplicable a partir de los quince años.
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