Fundamentos de la jueza del caso Matute (Parte II)

09 de Enero de 2001 | 19:12 | emol.com
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En efecto, Bruno Betanzo permaneció en la barra hasta la hora que se acaba de señalar, preparando tragos, en reemplazo de un barman inasistente y acompañado del barman Granzow. A esa misma hora, Bruno Betanzo se ausentó de la barra, saliendo hacia el exterior de la discoteca durante aproximadamente 30 minutos, es decir, hasta algo después de las 0400 horas, en compañía del guardia Marcelo Ramos. A esta ausencia se refieren diversas personas y la explicación que al respecto a dado Bruno Betanzo, es decir, la presunta reparación de una puerta de escape y el encargo de vigilancia de ella al guardia Damián Díaz, no tiene soporte en los antecedentes del expediente y es desvirtuado categóricamente por este último.

A ello debe agregarse que Bruno Betanzo, en su primera declaración extrajudicial, dijo haberse retirado de su domicilio precisamente después de las 03.00 horas, lo que después rectificó.
c.- Algunos miembros del grupo a que se ha hecho referencia y el testigo Jorge Antonio Sanhueza, expresan que, durante el lapso de permanencia junto al pino, perdieron de vista a Oscar Araos, Jaime Rojas e Ignacio del Río, ignorando qué hicieron éstos en esa ausencia.
D.- Después de las 04.30 horas, aproximadamente, el grupo al que pertenece el amparado, en un auto conducido por Araos, se dirigió al aeropuerto, según sus dichos, a llevar a su domicilio a Jorge Bañados, que reside en ese sector. Al bajarse de éste, habría observado "rayas" de entidad en el vehículo, unas con plumón y otras con otros elementos, lo que les habría llevado a regresar a la disco para agredir a Jaime Mauricio Domínguez, a quien suponían autor de dichas "rayas". En cuanto a este hecho, han llamado la atención del Tribunal:
d.1.- El preinforme pericial de fojas 8.742 (tomo XXI) constata rayas de diferentes datas, pero respecto de todas ellas, se concluye que el soporte del elemento que las produjo no tiene firmeza y ha sido flexible, lo que no es coherente con rayas producidas con la mano de una persona, que, conducida con la fuerza propia de un brazo humano, sí tiene firmeza y estabilidad. Tampoco hay evidencia de rayas por plumón ni de remoción por solventes.
d.2.- La inferencia de autoría de las "rayas" la derivó Araos de una discusión menor, protagonizada entre Araos y Domínguez en el interior de la disco. Araos agrega que un segundo incidente en el exterior, que habría dado lugar a un encuentro físico, pero el afectado Domínguez no lo recuerda. De ello puede colegirse que la agresión posterior, de siete personas a Domínguez, si bien existió, es un episodio promovido por él grupo, por causas que no es fácil explicarse de un comportamiento natural y no artificioso.

D.3.- adicionalmente, al referirse a esta agresión, ocurrida después de las 04:30 horas, los integrantes de grupo, entre ellos el amparado, incurren en numerosas contradicciones substanciales. A saber:

D.3.1.- Acerca de la ausencia de Oscar Araos del sector cercano al pino en el tiempo inmediatamente posterior al segundo incidente que asevera haber protagonizado con Domínguez. Al respecto, Ignacio del Río dice que no lo vio. Cristian Herrera dice que Araos no estuvo en ese sector por un lapso de media hora o 40 minutos. Federico Homper dice que no vio a Oscar Araos. Carlos Alarcón omite señalar el período en que Araos se ausentó. Jorge Bañados dice que no sabe si Oscar Araos se ausentó porque él salía a dar vueltas por el sector del estacionamiento. Oscar Araos, a su vez, señala que después del segundo roce con el artesano Domínguez, entra a la disco poco rato y sale, yéndose con sus amigos. Sin embargo, en declaración extrajudicial que rola a fojas 613 (Tomo II), dice que compartió con sus amigos hasta las cuatro de la mañana, en contradicción con lo anterior.

Esta funcionaria observa que en su declaración judicial, Jorge Antonio Sanhueza señala que Oscar Araos, junto a Jaime Rojas e Ignacio del Río, se ausentaron del sector del pino en el período señalado por el lapso de una hora más o menos y que regresaron como a las tres y media o un cuarto para las cuatro de la madrugada (fojas 8347. Tomo XX).

D.3.2.- Acerca del momento en que los integrantes del grupo que iban en el interior del auto de Oscar Araos observaron las "rayas" que tenía el vehículo de este último, hay discordancia si este hecho tuvo lugar en el sector aledaño al domicilio de Jorge Bañados o en el lugar en que Araos estacionó el móvil en forma previa a la agresión a Domínguez, que tuvo lugar con posterioridad.

D.3.3.- Acerca de las características y ubicación de las "rayas" que se habrían inferido al vehículo de Araos, todos dan versiones distintas.

D.3.4.- Acerca del lugar en que Araos estacionó su vehículo previo a la agresión de Domínguez, todos dan distintas versiones. Incluso Oscar Araos, en abierta contradicción con su propia declaración, declara a fojas 613 haberse estacionado frente al ingreso al estacionamiento de la Cucaracha.

D.3.6.- Por último, hay discordancia acerca de la circunstancia de si Araos durante su permanencia en la discoteca estacionó su vehículo en un lugar distinto al inicial.

Estas contradicciones, numerosas e importantes, impiden asignar credibilidad a las declaraciones de los procesados.

E.- El día 20 de Noviembre de 1999, el mismo grupo a que pertenece el amparado, concurrió a la casa de veraneo del padre de Oscar Araos en el Lago Lleu Lleu, junto a otras personas, entre las que se encontraba José Miguel Gajardo. Este último, durante su incomunicación, recordó que en ese viaje había filmado un video, hecho al cual, antes de ello, no se había referido. El video fue incautado y a esta fecha esta funcionaria realiza diversas diligencias relacionadas con dicho elemento. Sin embargo, observado por el Tribunal se constató que durante esa estadía, el grupo, que había llevado marihuana, se comportaba con alegría, en general con la excepción de Jaime Rojas, a quien se observaba triste y desencajado. En un momento, Jaime Rojas se dirige a otra dependencia y uno de los integrantes, después de cambiar el rostro de alegre a serio, expresa que van a conversar "entre amigos", disponiendo el corte de la filmación. Jaime Rojas, durante su incomunicación, ha presentado tres crisis de orden nervioso.

F.- A ello debe agregarse la inculpación directa a dos miembros del grupo, que efectúa una testigo, quien sitúa el hecho a que se refiere en el sector del árbol en cuestión. La testigo compareció voluntariamente a declarar, después de ordenadas las detenciones en esta causa.
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