Pehuenches desalojaron pacíficamente oficinas de la CONADI

La veintena de representantes indígenas dejaron las oficinas de la Corporación de Desarrollo Indígena tras llegar a un acuerdo con el director nacional de organismo, Edgardo Lienlaf. Los pehuenches exigían que Lienlaf visitara junto a ellos el cementerio Quepuca Estadio, que se verá inundado por las obras de construcción de la Central Ralco.

14 de Febrero de 2001 | 11:56 | ANSA
SANTIAGO.- Los indígenas pehuenches desocuparon pacíficamente en las primeras horas de hoy las oficinas de la sede regional de la Corporación de Desarrollo Indígena (CONADI) de Ñuble, 400 kilómetros al sur de Santiago, tras llegar a un acuerdo con el director nacional del organismo, Edgardo Lienlaf.

La veintena de representantes indígenas, que se oponen a la construcción de la Central Hidroeléctrica Ralco, exigían que Lienlaf visitara junto a ellos el cementerio ancestral de Quepuca Estadio, que se verá inundado por las obras de esta Central que construye el holding español Endesa.

Lienlaf se reunió con los ocupantes y se comprometió a visitar hoy y revisar el problema de Quepuca Estadio. Además analizará las situaciones de las localidades de Quepuca Ralco y Ralco Lepoy, donde también hay cementerios indígenas y comunidades que se niegan a evacuar las zonas, próximamente a ser inundadas para el funcionamiento de la Central Hidroeléctrica de Ralco.

Asimismo, las hermanas Berta y Nicolasa Quintramán desistieron de la toma luego de que un equipo arqueológico, encabezado por el técnico Víctor Lucero Soto, desenterrara desde uno de los cementerios dos osamentas y restos de cerámica -presumiblemente de más de 100 años-, los que fueron remitidos al Consejo de Monumentos Nacionales.

El hecho que se establezca un sitio arqueológico en el lugar de las obras de Ralco implicaría una situación legal distinta del predio en cuestión, ya que pasa a la competencia del Consejo de Monumentos Nacionales.

En tanto, más al sur, indígenas de la etnia huilliche ocuparon de forma pacífica los predios Chauquén y Calafquén, en Panguipulli, a 800 kilómetros al sur de Santiago, sin que se hayan registrado enfrentamientos con la policía ni con los colonos del fundo.

La policía, por su parte, investiga las denuncias hechas ante los tribunales de justicia por el werkén (vocero) del Consejo de Todas las Tierras, Aucán Huilcamán, quien asegura que los dueños de predios de la zona se están pertrechando con armas de grueso calibre, incluyendo subametralladoras, de uso exclusivo de personal militar y policial.
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