Fiscalía Sur investiga por tráfico de drogas a líder de secta que incineró a bebé

La causa paralela está en manos del fiscal Patricio Rosas y fue la base de las indagatorias que dio con la agrupación que dirigió "Antares de la Luz".

27 de Abril de 2013 | 19:21 | Por Andrea González Schmessane, Emol

SANTIAGO.-  Una investigación paralela a la causa por parricidio y homicidio calificado lleva la Fiscalía Metropolitana Sur en contra Ramón Castillo Gaete (35), el sujeto sindicado como líder de la secta que incineró a un bebé de tres días en los cerros de un fundo de Quilpué el pasado 23 de noviembre.


Se trata de indagatorias respecto a la presunta participación de "el maestro" –como lo llamaban sus discípulos al interior de la agrupación- en el delito de tráfico de drogas, específicamente de sustancias como ayahuasca, peyote y marihuana, las cuales eran consumidas durante las ceremonias de sanación realizadas en sectores del Cajón del Maipo y Pirque.


La causa está en manos del fiscal Patricio Rosas y fue la base de la investigación que hasta el momento tiene a cuatro miembros de la secta detenidos y una orden de captura internacional en contra de los otros cuatro individuos que permanecen prófugos, entre ellos Castillo Gaete.


"Iniciamos en enero un seguimiento a partir del testimonio de uno de los miembros descolgados de esta secta que es coincidente con otros antecedentes que nosotros disponíamos y que nos daban cuenta de que existía un grupo religioso el cual hacía rituales de sanación a través del suministro de alucinógenos", detalló a Emol el fiscal Rosas, enfatizando que para tal efecto "se habrían conseguido distintos inmuebles, todos de propiedad de los mismos miembros de la secta y que tenían que ver con zonas semirurales de la región Metropolitana y también en la V Región".


A raíz de lo anterior, agrega Flores, se estableció "Antares" ingresaba la droga al país –específicamente la ayahuasca- desde Perú, ya que a menudo viajaba hasta el Cusco para adquirir las dosis que luego eran consumidas por sus compañeros.


Fue así que en medio de las indagatorias, y tras individualizar a las personas que seguían a Castillo, se logró descubrir que entre las actividades realizadas por la secta se concretó un sacrificio humano.


"Me llamó la atención que la mayoría de las mujeres estaban rapadas o tenían el pelo muy corto", afirmó, destacando que durante las declaraciones prestadas, una de ellas se quebró y reveló el crimen de su hijo.


"Posteriormente fue corroborado con los restos óseos encontrados en el lugar del rito, descubriéndose también que ‘Antares’ obligaba a sus seguidores –o familia, como les decía- a separarse de sus afectos más íntimos, empezando por sus mascotas ya que -a su juicio-, eran seres oscuros que había que sacrificar", continuó, explicando que luego los antecedentes fueron derivados a la Fiscalía de Quilpué puesto que los hechos descritos ocurrieron en dicha jurisdicción.


Sin embargo, enfatizó, continúan las diligencias a su cargo respecto al tráfico de drogas con el objetivo de establecer las redes de contacto de Ramón Castillo, además de determinar la forma de cómo adquiría y distribuía las dosis en cuestión.


"Antares", en tanto, continúa prófugo y según presume el Ministerio Público, éste podría estar en Perú debido a que la última salida que registra en Policía Internacional es en diciembre con destino a dicho país.


Tampoco se descarta la hipótesis de que mantenga otras sectas en el extranjero con seguidores chilenos.