Clonación humana es extremadamente peligrosa, dicen científicos

Thomas Okarma, presidente de la compañía Geron Corporation, quien habló ante el comité en nombre de la organización BIO, que agrupa a 950 compañías de biotecnología de 33 países, afirmó que su grupo "se opone a la clonación de un ser humano".

28 de Marzo de 2001 | 16:38 | EFE
WASHINGTON.- La clonación humana es "extremadamente peligrosa", porque no se pueden controlar los miles de genes que dirigen un embrión, y la mejor prueba de que sería un fracaso "inaceptable" es que la oveja Dolly "no es normal", afirmaron hoy expertos en genética reproductiva.

Los especialistas, que han comparecido ante un comité del Congreso de Estados Unidos, enfrentaron sus argumentos a los de Panos Zavos, uno de los científicos que ha anunciado su intención de clonar de inmediato un ser humano.

Zavos, un experto en problemas reproductivos masculinos, junto con otro investigador italiano, Severino Antinori, anunciaron recientemente en Roma que llevarán a término la clonación de una persona, lo que ha provocado numerosas reacciones en contra en todo el mundo.

Thomas Okarma, presidente de la compañía Geron Corporation, quien habló ante el comité en nombre de la organización BIO, que agrupa a 950 compañías de biotecnología de 33 países, afirmó que su grupo "se opone a la clonación de un ser humano".

Okarma calificó el intento de "extremadamente peligroso" por el escaso éxito que se consigue en animales, no superior a un 3 por ciento de todos los intentos.

Anormalidades, abortos espontáneos y defectos de todo tipo se cuentan entre los fallos documentados en la clonación animal. "Simplemente es inaceptable someter a un ser humano a este proceso", dijo Okarma.

Pero el argumento más contundente en contra de la clonación de seres humanos lo proporcionó el científico Rudolf Jaenishch, profesor de biología en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

Jaenishch dijo que en una clonación no se pueden evitar "los errores en la programación de los genes", lo que da lugar a que animales aparentemente normales, no lo sean.

"En mi opinión -dijo el experto- la oveja Dolly no es normal".

Dolly fue concebida en 1997 en un laboratorio del Instituto Roslin de Edimburgo, en Escocia, Reino Unido, y su creador, Ian Wilmut, uno de los científicos más opuestos a la clonación humana, ha reconocido que Dolly sufre un proceso de envejecimiento superior a lo normal.

Según Rudolf Jaenishch, es una "falsedad" la afirmación, hecha por Zavos y otros científicos, de que la tecnología para clonar un ser humano está ya disponible.

La tecnología existe, pero los errores que contiene y los riesgos que entraña, por el momento, no son asumibles para crear seres humanos idénticos, ni siquiera en casos en los que se ha perdido a un ser querido y se pretende tener una copia de él, opinan numerosos investigadores.

"No somos capaces de poder examinar con seguridad los embriones para saber si son o no defectuosos", asegura Mark Westhusin, un experto en clonación animal de la Universidad A-M de Texas.

Westhusin es uno de los especialistas que logró clonar a un toro braman, "Second Chance", a partir de un ejemplar de 21 años de gran calidad que había muerto y del que se tenían células congeladas.

"El ternero nació aparentemente normal, pero al poco tiempo, desarrolló, sin que sepamos por qué, diabetes juvenil", algo que nunca se había visto en estos animales.

En la primera sesión de comparecencias ante el comité del Congreso, el partidario de clonar humanos, Panos Zavos, defendió el proyecto como un modo de permitir que padres que no pueden tener hijos de modo natural, lo consigan por este procedimiento.

"No tenemos intención de hacerlo por niños muertos o deformes", aseguró el científico, para quien el riesgo se puede evitar con un control muy estricto de los embriones y no implantar más que aquellos que se consideren seguros.

Además del equipo que forman Zavos y Antinoni, otros científicos están también interesados en llevar a cabo la clonación humana.

Una organización religiosa, los "raelianos", cuyo líder, Rael, va a comparecer también, asegura que dispone de los fondos necesarios para financiar este tipo de experimentos e incluso de las madres subrogadas en cuyo útero se implantarán los embriones humanos que se clonen.

Desde criterios éticos, algunos científicos sostienen que "es jugar a Dios", pero para quienes se han comprometido a hacerlo caiga quien caiga, es sólo una cuestión de quién lo hará primero.
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