Aplican por primera vez terapia genética en mal Alzheimer

Científicos estadounidenses aplicaron por primera vez en un ser humano un procedimiento, ya ensayado con éxito en monos, de implantar en el cerebro de una paciente del mal de Alzheimer células genéticamente modificadas para frenar el progreso de la enfermedad.

12 de Abril de 2001 | 14:53 | Agencias
San Diego.- Científicos estadounidenses aplicaron por primera vez en un ser humano un procedimiento, ya ensayado con éxito en monos, de implantar en el cerebro de una paciente del mal de Alzheimer células genéticamente modificadas para frenar el progreso de la enfermedad.

Tras la intervención, la semana pasada, la paciente, una ex- profesora de 60 años, se recupera bien y abandonó el hospital dos días después, el 5 de abril, comunicó la universidad de California en San Diego, cuyos científicos realizaron la operación, que duró 11 horas.

El jefe del equipo médico, Mark Tuszynski, advirtió, en todo caso, que la intervención no curará el mal, sino que sólo disminuirá el proceso de destrucción de las células cerebrales y retardará en la paciente la pérdida de la memoria típica de esta enfermedad.

Los 2,5 millones de células dérmicas de la propia paciente fueron modificadas de tal forma que produzcan un factor de crecimiento de las células productoras de acetilcolina. La destrucción de esas células conduce en los pacientes del mal de Alzheimer a una deficiencia de esa hormona vital para la transmisión de impulsos nerviosos.

La implantación se realizó directamente en el llamado "núcleo basal de Meynert", en el lóbulo frontal, sede de la producción de la acetilcolina en una persona sana, esperándose así detener su degeneración.

Con la intervención, los científicos quieren averiguar si el proceso es seguro y si implica riesgos, cosa que deberá demostrarse mediante nuevos estudios en la paciente, a quien le fue diagnosticado hace tres años el mal de Alzheimer.

"Tenemos cuatro hijos y un nieto. Su futuro nos inquieta en caso de que la enfermedad tenga una tendencia genética", dijo el marido de la paciente, según la universidad californiana.

Pasarán muchos años antes de que haya evidencias de que la terapia funciona, advirtió Tuszynski. Otro paciente recibirá una implantación semejante dentro de tres meses, y otros seis le seguirán. En experimentos con monos se logró detener con el mismo método la desintegración de las células cerebrales.

"Es un experimento notable, aunque no una revolución en la terapia del mal de Alzheimer", declaró a la Agencia Alemana de Prensa (dpa) el director del Centro Alzheimer de la Universidad Técnica de Munich, el psiquiatra Alexander Kurz.

A juicio del neuropatólogo Jurgen Bohl, de la clínica universitaria de Maguncia, el mal de Alzheimer no se cura con una intervención en una región cerebral precisa. La enfermedad surge a lo largo de 20 a 30 años en un proceso muy complejo y tiene muchas causas. "Pese a ello, el experimento en San Diego es muy valioso para la investigación científica", dijo.

Investigadores tratan desde hace años de inyectar el factor de crecimiento de células nerviosas, pero con efectos no deseados en otras regiones del cerebro. Con ayuda de los mejores medicamentos disponibles, la medicina se limita actualmente a compensar la deficiencia de acetilcolina en el paciente.
EL COMENTARISTA OPINA
¿Cómo puedo ser parte del Comentarista Opina?
Comentaristas
Más me gusta
Más comentarios
Más seguidores